El equipo gallego está entre los equipos más anotadores de la liga y dispone de, posiblemente, el mejor cinco inicial de la competición: tres americanos (Stoll, Gill y su gran figura Brandenberg) y dos jóvenes españoles, hijos de importantes figuras del baloncesto nacional, con un gran futuro por delante, como son Samu Barros y Jorge Aller. Entre los cinco han anotado más del 80% de los puntos de Narón. Gran capacidad anotadora y muy fuertes en el rebote con su americano Gill (record de rebotes en un partido en la liga con 21 rebotes en un encuentro), son las principales características de este equipo hecho para ascender.
Echando la vista a la primera vuelta, el partido fue de los más extraños que ha disputado el Innova Chef hasta el momento. Tras los tres primeros cuartos muy igualados, en los que los zamoranos fueron por delante en el marcador con distancias muy cortas y buena imagen, en el último cuarto se produjo un inexplicable bajón y con un parcial de 12/34 los visitantes se llevaron el partido con un resultado final de 68/87, que no reflejaba lo que había ocurrido durante todo el encuentro.
Durante la semana, Javier Miguel ha insistido a los jugadores del Virgen de la Concha en la necesidad de incrementar la intensidad desde el primer minuto, y en mejorar la eficacia defensiva que había situado a los zamoranos entre las mejores defensas de la liga en los últimos encuentros. Esa intensidad defensiva, la no precipitación en ataque y el control de rebote serán fundamentales para que los zamoranos traigan algo positivo.
Todo, en un viaje largo, en una cancha difícil, y en una liga donde, tal y como se comprobó la semana pasada, los equipos de la zona baja siguen peleando por su salvación y obteniendo resultados positivos ante los equipos punteros. En principio, toda la plantilla se encontrará a disposición del técnico zamorano por primera vez desde que comenzó el año.



