Viaje largo el que ha realizado el BM Zamora desde O Rosal hasta la ciudad del Duero en la tarde de este domingo. Pero un viaje largo no lo es tanto cuando en el destino se encuentra la persona a la que se quiere ver. Y es que los de Félix Mojón no tenían solo una persona, tenían a toda su afición esperándolos con los brazos abiertos para festejar el ascenso.

La Plaza de la Marina, escenario de celebración de tantas hazañas a lo largo de la historia del deporte zamorano, volvió a celebrar un ascenso y cientos de corazones han latido esta noche como uno solo, bombeando sangre de color pistacho y con Viriato siempre presente. Ese espíritu aguerrido del histórico líder lusitano es el que ha llevado al BM Zamora a lo más alto y, de nuevo, a la categoría de plata del balonmano español.
Además, el equipo infantil también fue recibido entre aplausos y vítores por una afición orgullosa de su cantera, sabiendo que con ellos está asegurado el presente y el futuro de la entidad. Los infantiles también compartieron la celebración con sus ídolos del primer equipo.






