La Plaza Mayor de Zamora acogía en la tarde-noche de este sábado la Batalla de Charangas, aunque no fueron músicos los únicos que desfilaron por ese escenario situado a los pies de la románica solemnidad de la Iglesia de San Juan. Y es que los jugadores del Zamora CF también pasaron por allí para ser homenajeados por su afición.

Entre gritos de "Miki quédate" y "Una ilusión nos persigue, la Segunda División", jugadores y afición crearon una simbiosis perfecta, demostrando que, pese al chasco de Sabadell, este equipo no se rinde y no cejará en su empeño de alcanzar la categoría de plata del fútbol español.





