El Caja Rural CB Zamora se enfrenta este viernes en el Pabellón Municipal Pabellón Municipal Ángel Nieto a una de esas noches que no se repiten con facilidad. No es un partido más de liga regular. Es, en realidad, una puerta abierta —o cerrada— hacia el primer playoff de ascenso a ACB de la historia del club.

El rival será el HLA Alicante, noveno clasificado con 15 victorias y 16 derrotas. El Zamora llega justo detrás, décimo, con un balance de 14-17. Solo un puesto separa a ambos equipos. Pero en esta ocasión la clasificación engaña: no basta con ganar.
La ecuación es clara, casi implacable. El Caja Rural CB Zamora necesita vencer al HLA Alicante por nueve puntos o más para superar el basket average del partido de ida —perdido por 94-86— y entrar en la zona de playoff. Cualquier otro escenario deja al equipo fuera. Incluso ganando.
El partido se convierte así en un ejercicio de precisión emocional y deportiva: competir, controlar el ritmo y, al mismo tiempo, ser capaz de abrir brecha en el marcador.
El entrenador Saulo Hernández ha insistido durante la semana en una idea que busca alejar la ansiedad del vestuario. “Nueve puntos son tres ataques en el baloncesto actual”, repite como argumento para rebajar la tensión de la eliminatoria encubierta.






