No es que soplen nuevos vientos por Villaralbo pero, al menos, los azulones vuelven a sumar. El CD Villaralbo afrontaba este sábado una nueva jornada con la imperiosa necesidad de ganar. Tras enfrentarse a tres de los cuatro primeros clasificados en las últimas semanas, los de Jesús Benito se medían a la Virgen del Camino, un rival a priori más asequible que llegaba al estadio Fernández-García como noveno clasificado, con 28 puntos, y habiendo sumado tan solo una victoria a domicilio.
Pese a las dudas iniciales sobre si se jugaría o no el encuentro debido al temporal, el colegiado Carlos Gallego pitaba el inicio del partido pasadas las cuatro y media de la tarde. Tras una mala salida de David a los pocos minutos de comenzar el encuentro, los virginianos avisaron de sus intenciones enviando un balón por encima de la cruceta. Con el viento a favor, los verdiblancos dominaron la primera mitad ante un Villaralbo que se trataba de colgar balones arriba.
El viento convertía cada jugada en una auténtica lotería y, en el minuto 25, los leoneses supieron remachar una de las pocas ocasiones del partido en una jugada muy rápida en la que Lucho sorprendió a David, ligeramente adelantado, para poner el 0 a 1 en el marcador.
Con el resultado favorable hacia el conjunto visitante y con la sensación de que el juego escapaba al control de ambos equipos se llegaba al tiempo de asueto. Tras el paso por vestuarios, el vendaval volvía a arremeter aun con más fuerza. Sin embargo, el viento soplaba entonces a favor de los locales.
Una situación de la que supieron sacar tajada jugadores como Carly, Justy o David Grande generando varias llegadas de peligro. Y precisamente fue este último, David Grande, quien logró anotar en el último minuto del encuentro con una gran volea que despistó al cancerbero visitante y que desató el júbilo en la grada.
Su tanto puede marcar un punto de inflexión para tratar de comenzar a escalar puestos en la tabla antes de que el tiempo se agote para el CD Villaralbo.



