El Zamarat regresa este viernes al pabellón Ángel Nieto con un nuevo compromiso liguero y la necesidad de recuperar sensaciones después de caer ante el Joventut Badalona en un encuentro a domicilio. Las naranjas reciben este viernes en su parroquia al Domusa Teknik a las 20.00 horas.
Este partido llega además en un momento complicado para la plantilla de Raúl Pérez. El conjunto acumula ya dos meses de trabajo con apenas ocho jugadoras y los problemas físicos empiezan a pasar factura. Era el propio entrenador quien reconocía este pasado jueves un nuevo percance durante el entrenamiento pudiendo dejar al equipo con solo siete efectivos.
"El club tiene que hacer un esfuerzo y traer a alguien cuanto antes, si no, vamos a sufrir mucho", advertía Pérez, que considera que el problema ya no afecta únicamente a la competición inmediata, sino también a la capacidad del equipo para mantener este ritmo durante toda la temporada. La próxima semana podría regresar Nia Daniel, aunque el técnico insiste en la necesidad de incorporar alguna jugadora más.
En lo deportivo, el Zamarat quiere aprovechar el factor cancha antes del parón y volver a mostrar la solidez defensiva que le ha permitido competir en este inicio de temporada. Pérez considera que el equipo ha sabido sobreponerse a las dificultades y que el balance de resultados es positivo, aunque reconoce que todavía hay margen de mejora.
Enfrente estará un Domusa Teknik ISB que llega a Zamora con dos victorias y dos derrotas en los cuatro encuentros que ha disputado hasta ahora. El conjunto vasco ha encontrado mejores sensaciones en sus últimos compromisos, con dos triunfos consecutivos: ante el Valencia Basket B (74-51) y frente al NBF Castelló (69-52).
La principal particularidad del equipo de Azpeitia está en su potencial físico, especialmente en la pintura. Su plantilla cuenta con once jugadoras y cuatro interiores, una dimensión que Raúl Pérez ha destacado expresamente en la rueda de prensa previa: "Es el equipo más grande de la Liga".





