El Zamora CF sabía de la dificultad de la Ponferradina y sabía del juego que Nafti inculca a sus equipos y con eso, Óscar Cano volvió a proponer el “fútbol desde la pelota” y el Zamora dominó, excepto los últimos 20 minutos.
Los primeros 45 minutos, la sensación es que la posesión la tuvo el equipo rojiblanco, pero las estadísticas se la dan al equipo de El Bierzo. El Zamora propuso su juego, un campo abierto con Hidalgo, Moreno y Vergés, las ocasiones las tenía el Zamora, pero el peligró lo generó el rival. Iker Piedra hizo una parada para mantener el 0-0 al descanso.
Al inicio de la segunda parte, la Ponferradino quiso pero no pudo. La presión y la intensidad del Zamora seguía como la primera parte. Dominaba, generaba y Carbonell con el balón en los pies en el área grande, pausó, se fue hacia atrás, pausó, regateó y chuto a portería. Era el primer gol para el Zamora, el tercero consecutivo para Javier Carbonell.
EL gol fue en el minuto 50, pero el plan seguía siendo el mismo. La Ponferradina tenía el balón si los jugadores del Zamora consideraban que así era, pocos fallos de Gorjón en la segunda parte y que si los hubo supo rectificar a tiempo para que Iker Piedra no sufriese; Fabi un tope de pases que se alineaba con Luismi y Dufur que en la línea de defensa no concedían ni una.
Sobre el minuto 70 Óscar Cano pedía una revisión de una jugada entendida como cesión por el árbitro y el colegiado desestimaba la reclamación. Era el gol de Slavy para hacer el empate de la Ponferradina (1-1). Setenta minutos tardó la Ponferradina en tener el balón y armar una jugada y a partir de ahí cambio un poco, el partido.
Óscar Cano movía el banquillo, salían Carlos Ramos, Diego Moreno y Fabi para dar entrada al recién incorporado Guillem Rodríguez, Mascaró e Isaiah. Carbonell y Mascaró pudieron hacer el gol del desempate, pero Mascaró centró demasiado y el portero paró sin problemas.



