Lleva desde la temporada pasada conociendo los entresijos del vestuario del Ruta de la Plata. Se llama Noemí Crespo y aterrizó en el Zamora CF para encargarse de la escuela del club, acercándose también al primer equipo de la mano de David Movilla. Ejerciendo la figura de coach, Crespo arrancó con el primer equipo junto al entrenador vasco realizando sesiones conjuntas.
Tras la marcha de Movilla, Crespo siguió trabajando junto a un Yago Iglesias que seguirá contando con su figura en busca de potenciar las fortalezas de una plantilla totalmente renovada. Cambio de cromos positivo, tal como explica la coach, quien asegura que los nuevos integrantes llegan “con muchísimas ganas”.
“Me he encontrado una plantilla que está abierta a todo, quieren trabajar al cien por cien en todo tanto a nivel físico como mental”, explica dentro del Ruta de la Plata. Cambio de actitud que también ve notorio respecto al curso pasado, donde había “más reparo a trabajar el aspecto mental”.
Respecto a la temporada pasada, la integrante del cuerpo técnico tiene claro que “llega un momento en el que entras en el bucle del fracaso, la pérdida y esa espiral te mella”, algo a lo que se llegó por “un cúmulo de circunstancias” que hizo que el aspecto mental “pesase” en el vestuario.
Plano mental donde Noemí Crespo busca colaborar para que los futbolistas puedan “aumentar al máximo sus fortalezas y disminuir todo lo posible sus debilidades para ser una mejor versión”. Trabajo que ejerce de manera individual en busca de ayudar a cada uno de manera personal y que ya ha hecho con casi la totalidad de la nueva plantilla de este Zamora CF 2022/2023.
Con experiencia en clubes como el Atlético de Madrid, deja claro que su trabajo no es el de un psicólogo. “Ellos son un terapeuta y un coach trabaja contigo antes de llegar al problema, te acompaña en toma de decisiones con el tú a tú. Un coach no te pone un diagnóstico”. Una figura cada día más demandada y que se ve en el mundo empresarial y también el deportivo, recalcando la importancia de la mentalidad que puede llegar a hacer que un futbolista con un gran talento y un buen físico pueda verse mermado.
Pero su trabajo no se queda solo en los futbolistas, sino que trabaja también con el cuerpo técnico de la misma manera y, también, ayuda a Yago Iglesias para que las charlas a los jugadores lleguen “de la mejor manera”.
Vestuario donde Noemí ya ha trabajado y en el que no ve que su trabajo sea mirado con recelo por los jugadores más veteranos y que pueden estar menos acostumbrados a esta labor. “La gente estamos cada día aprendiendo más sobre la importancia de lo mental y muchos lo ven como una herramienta más. Muchos lo han vivido con una mala etapa, el no trabajarlo y ver que se les ha reflejado en el campo”.
Situaciones que busca que no ocurran con su trabajo de prevención y personalizado en los distintos jugadores, siendo ya una parte indispensable de un cuerpo técnico que se encomienda en cierta manera a su coach para lograr el ansiado objetivo del ascenso.



