Llegaba la hora de la verdad para el Zamora CF, y es que el conjunto dirigido por Óscar Cano estrenaba el curso liguero en el Ruta de la Plata, ante sus fieles, y frente a un Bilbao Athletic que llegaría al feudo zamorano con la intención de amargar el primer día de curso a los pupilos del técnico granadino. La afición rojiblanca, fiel, acudió a la cita para llevar en volandas a los suyos desde el primer minuto de encuentro.

Un encuentro en cuyos prolegómenos el conjunto rojiblanco se volcó con Ceuta y lució camisetas con el lema 'Ceuta no se vende, Ceuta se defiende'. El gesto fue muy aplaudido entre la afición zamorana, mostrando así el apoyo con la ciudad ceutí. En lo deportivo, la primera parte fue un tira y afloja entre dos conjuntos que fueron de más a menos en intensidad, especialmente el bando local.
Por momentos, los de Óscar Cano perdieron el control del centro del campo y apenas gozaron de posesión de pelota en la franja central de la primera mitad. No obstante, ni locales ni visitantes lograron crear peligro real en el arco rival. El filial bilbaíno pediría penalti tras un supuesto agarrón en el área sobre Monreal. Bittor Llopis solicitó la revisión de FVS, pero el colegiado, tras consultar con la tecnología, no percibió nada punible en la acción.
Tras el paso por vestuarios, ambos equipos metieron una marcha más y comenzaron a realizar acercamientos más peligrosos en ambas porterías. No obstante, ninguno de los dos arqueros estaba especialmente exigido. Es por ello que a los 59 minutos de juego, Óscar Cano movía ficha y sacaba al campo a Izan Yurrieta, Carlos Ramos y Mario Losada para revolucionar el partido.
Sería Fabi quien, tras recibir en el costado izquierdo, penetraba con agilidad hacia el centro y se sacaba un potente derechazo para firmar el primer tiro a puerta del encuentro a los 65 minutos. Su intento, no obstante, fue blocado con solvencia por Mikel Santos.
Pasaban los minutos y nadie parecía dar un paso al frente. Sin embargo, los cambios de Cano surtirían efecto y, tras una carrera con la agilidad de una liebre por el costado izquierdo, Izan Yurrieta penetró en el área y se sacó un zurdazo cruzado para batir a Mikel Santos y hacer el 1-0, para delirio de la parroquia local. Tras la preceptiva revisión del FVS, el colegiado anuló el tanto. Óscar Cano solicitaría una segunda revisión y el árbitro del encuentro mantuvo su decisión inicial para que el tanto, finalmente, no subiera al marcador.
La tensión crecía en el ambiente, tanto en la grada, como sobre el cuadrilátero de juego, con una afición soliviantada con cada decisión de un colegiado al que trataban de poner contra las cuerdas. Pese al revés sufrido, el Zamora CF no bajaba los brazos. La ira de la hinchada local se desataría cuando, a los 85 minutos de juego, el colegiado decretó la pena máxima en el área del Zamora CF, en una jugada que Iker Piedra, portero local, pidió airadamente a Óscar Cano que solicitara la revisión. Finalmente, y tras varios minutos de tensión, el trencilla mantenía su decisión y señalaba los once metros.
Aritz Conde sería el encargado de ejecutar el penalti y transformarlo en el 1-0. El delantero visitante engañó a Iker Piedra y puso a los suyos por delante en el último minuto del tiempo reglamentario. Cuando el cuarto árbitro mostró el cartelón con el añadido, el Zamora CF tenía una 'vida extra', pero tendría que sudar tinta china para aprovechar los 8 minutos decretados como alargue.

Y así fue. El Zamora CF aprovechó esa 'vida extra' y por medio, otra vez, de Izan, lograba hacer el empate en una jugada con varios toques en el área. Recibía en el área y ponía el interior de su bota derecha para batir a Mikel Santos. Tras la revisión, esta vez sí, el tanto subiría al marcador mientras todo el Ruta de la Plata coreaba al unísono 'Manos arriba, esto es un atraco'. Hidalgo, incluso, gozaría de una ocasión clara para hacer el 2-1, pero su disparo se fue muy por encima del arco visitante.



