El choque comenzó con un duelo colosal entre los dos ‘techos’ de ambos equipos, y es que Bakumanya por el CB Zamora y Ugochukwu por Basket Navarra parecieron retarse antes de empezar y el 5-4 con el que arrancó la contienda fue obra de los dos jugadores. A Saulo Hernández, técnico zamorano, no le gustó la defensa blanda de su pívot sobre el nigeriano y decidió realizar la primera permuta muy rápido. Salió Tamba, pero con él en la pista tampoco se secó la inspiración de Ugochukwu, que convirtió, sin fallo, los diez primeros puntos consecutivos de su equipo.
Un triple de Treviño rompió el monopolio del punto en Basket Navarra, y la escuadra de Jordi Juste lograba la primera ventaja del choque con el 10-13. Era una primera parte en la que los ataques se imponían a defensas individuales excesivamente vulnerables. No obstante, mientras Basket Navarra empezaba a repartir de forma coral su anotación, el CB Zamora se apoyaba principalmente en Solarin y Round. Se alcanzó el final del primer cuarto con un igualado 24-23 y un festival de anotación que agradecía la hinchada zamorana.
El segundo parcial fue mucho más racheado. El conjunto dirigido por Juste cogió las riendas del partido con un triple de Hoffman. Desde ahí, hasta el ecuador del segundo cuarto, solo existió Basket Navarra sobre el parqué. El motivo, una extraordinaria defensa. Los navarros fueron capaces de subir su intensidad a la hora de robar. La presión casi a toda pista ahogaba la salida y la circulación de un CB Zamora incapaz de encontrar posiciones liberadas de lanzamiento. Así, apoyados en una gran defensa, los jugadores de Basket Navarra ganaron en confianza. Con 26-30 en el marcador, Saulo Hernández consumía su primer tiempo muerto del partido cuando restaban siete minutos para el descanso. No valió de mucho porque un triple de Yárnoz justo al paso del ecuador del segundo parcial daba la máxima ventaja a Basket Navarra: 28-36. Gozó incluso de otro ataque el conjunto navarro para alcanzar la barrera psicológica de los diez puntos, pero un triple de García se fue al hierro.
Ese fallo en el ataque supuso un punto de inflexión. Solarin se echó al CB Zamora a la espalda y gracias a su versatilidad para amenazar desde el triple y hacer daño en la pintura logró liderar un parcial soberbio de su equipo. En los cinco minutos restantes hasta el descanso, los zamoranos convertían un 13-0 para irse a vestuarios con un 41-36. Intentó taponar la hemorragia Jordi Juste, pero su tiempo muerto cuando el parcial era de apenas 5-0 no surtió efecto. La intensidad defensiva había saltado por los aires por el acierto desde el perímetro del CB Zamora y en ataque los navarros carecían de un jugador que asumiera la responsabilidad. Ugochukwu había desaparecido y Hoffman no era suficiente.
Round abrió hostilidades con un triple al inicio del tercer cuarto y Rogers respondió con la misma medicina. Fue un inicio eléctrico, pero Basket Navarra siguió mostrando su peor cara en defensa, incapaz de frenar a Solarin y Round, que martilleaban una y otra vez el aro. Tras un 11-5 de parcial, Juste se vio obligado a pedir tiempo muerto, pero la salida del CB Zamora había sido perfecta y logró catapultar la ventaja hasta los trece puntos gracias a una puerta atrás de Kalinicenko que le permitió una bandeja para poner el 54-41.
Parecía que el choque se iba a romper, pero la escuadra navarra mantuvo la frialdad y entendió que jugando por dentro, aunque fuera a base de recibir faltas e ir a la línea de tiros libres podía cortar la sangría. Y lo logró. Seguía sin existir una figura con jerarquía dentro de Basket Navarra en la ofensiva, pero pese a ello, la escuadra dirigida por Jordi Juste consiguió llegar vivo al último parcial gracias a su defensa y a no perder la cabeza en ataques alocados.
El parcial final arrancaba con 62-52. Volvió salir mejor el CB Zamora pero esta vez Juste no dejó que la brecha se abriese. Reaccionaba con apenas 65-54, cuando habían pasado menos de dos minutos en el marcador. Basket Navarra lo fio todo entonces al perímetro. Hasta ese momento el acierto desde el triple no era muy elevado, pero entonces Hoffman y Font anotaron dos triples consecutivos para poner un 67-61 que dejaba todo abierto a falta de seis minutos para el final. Los navarros estaban en línea ascendente y un robo de Font generó una antideportiva de Zurbriggen. Dos puntos más, que unidos a otros cuatro tantos de Ugochukwu ponían el empate a 67 en el marcador
Tras ese parcial de 2-13 para Basket Navarra, empezaba un duelo nuevo que se iba a jugar a 3 minutos y 37 segundos. Llegó tarde, pero Ugochukwu era el jugador que necesitaba su equipo en la ofensiva y siguió llevando las riendas de su equipo. Los nervios pesaban. Dos canastas de Tamba y una buena defensa le daban una pequeña ventaja al CB Zamora, pero Yárnoz, con un triple a falta de 53 segundos, ajustó de nuevo el marcador al 73-72. Intercambio de canastas. Tamba, de dos. Hoffman, de dos. Harris, dos libres dentro. 77-74, 13 segundos para el final y Juste consumía su último tiempo muerto. La jugada era arriesgada, Hoffman se jugó el triple casi de salida y falló. Y con ese falló el Ángel Nieto se puso en pie para celebrar la victoria de un CB Zamora que logra la tercera consecutiva y afronta el final de año con buenas espectativas.



