Con más de un tercio de la competición cubierto, el Zamora Club de Fútbol se sigue mostrando como un equipo mucho más efectivo cuando juega a domicilio. Los rojiblancos han sido capaces de ganar en campos complicados como el del Coruxo, el del Racing de Ferrol o el del Real Oviedo, y esos resultados son los que le han llevado a posicionarse en una plácida zona media, a solo un partido de las posiciones que tienen el premio de jugar el año que viene la Copa del Rey. Pero esos buenos resultados fuera de casa no acaban de tener relación con los conseguidos en el Ruta de la Plata.
Hasta ahora, el Zamora Club de Fútbol tan solo ha sido capaz de sacar adelante dos encuentros ejerciendo como local. Lealtad y Tropezón fueron los únicos equipos que se fueron de la capital del Duero sin puntos. Guijuelo, Logroñés, Celta B, Murcia o Somozas ya saben lo que es marcharse de Zamora con tres o un punto en su mochila. Por eso, después de la inyección de moral que supone ganar en el Carlos Tartiere, la plantilla rojiblanca espera reafirmase ante su público con un triunfo ante el filial del Sporting de Gijón.
Roberto Aguirre ha citado a todos los jugadores disponibles para el encuentro. Tan solo tendrá que lamentar la baja de Coque. El extremo salmantino debe cumplir un partido de sanción por acumulación de amonestaciones. Su lugar en el once inicial podría ser ocupado por Aarón Aguado o por Branco; al menos eso dicta la lógica. Al margen de ese cambio obligado, y la vuelta de Dejan Kurbus, parece poco probable que haya muchas permutas en el equipo del técnico asturiano que ganó hace siete días al todopoderoso Real Oviedo.
Para ganar ese crédito que aún no tiene el Zamora ante parte de sus aficionados, el plantel rojiblanco deberá sumar tres nuevos puntos ante el Sporting B. El filial asturiano ha comenzado la liga de manera muy irregular, y después de varias jornadas sin despegar, el equipo de Hervás parece haber despertado. Aun así, el Sporting B llega a Zamora en el puesto de promoción de descenso, seis puntos por debajo de los pupilos de Roberto Aguirre. De ahí la importancia de sumar los tres puntos en juego.
Los precedentes no son especialmente halagüeños para el Zamora, ya que no ha ganado al filial gijonés en los últimos cuatro encuentros que han disputado. De hecho, el año pasado el Sporting B ganaba 1-3 en el Ruta de la Plata. Pese a ello, los zamoranos esperan que la estadística se rompa y puedan sumar tres puntos que les acerquen de forma ilusionante a la zona media alta que le permita luchar por las posiciones de Copa del Rey.




