Han pasado apenas unas horas de la eliminación del Zamora CF en la fase de ascenso a la Segunda División A y ya se empieza a pensar en la próxima temporada. La ilusión ha vuelto a la parroquia rojiblanca y la prueba está en que pocas horas después de caer en Almendralejo, lejos de lamentaciones, quien más y quien menos ya empieza a hacer cábalas sobre qué jugadores podrán quedarse y cuáles podrán llegar para formar un nuevo equipo.
Y es que hacía mucho tiempo que una temporada no se le hacía tan corta al aficionado, que ha disfrutado cada domingo de un equipo que ha ido logrando, semana tras semana, unos registros impensables a principio de temporada.
De esta forma, los jugadores ya disfrutan de un merecido descanso, pero la dirección deportiva ya empieza a trabajar en el Zamora que viene, en el Zamora 2021-2022. Tal y como reconocía César Villafañe en las últimas horas, desde el club están cerrando el listado de los jugadores que acaban contrato y de aquellos que tienen un año más. El motivo es que algunos futbolistas tenían cláusulas de renovación automática en función de una serie de logros, por ejemplo en forma de partidos jugados. Hasta hoy, por ejemplo, ha trascendido que tendrían contrato jugadores como Villanueva, Parra, Piña, Asiel, Dani Hernández, Carlos Ramos, Juanan, Vallejo, Perero y Coscia, aunque desde el club de momento no ofrecen ese listado definitivo.
Una vez tenida en cuenta esa variable, dirección deportiva y cuerpo técnico comenzarán la labor de decidir si el futuro de los jugadores puede pasar por el Zamora la próxima temporada o no. Lo que parece claro es que, pase lo que pase, después de la temporada vivida habrá decisiones tremendamente dolorosas en lo emocional. No obstante esas decisiones afectarán en mayor o menor medida en base al objetivo del próximo año: pelear por no descender, asentarse en Primera Federación o pelear por ascender a Segunda A.
De todas formas, desde el club tienen claro que aunque en primera instancia se decidan los jugadores a los que se ofrecerá seguir el curso que viene, no debe haber precipitaciones. Principalmente por dos motivos. El primero de ellos, el cupo de sub23 que deben tener los equipos en Primera Federación. La primera idea de la Federación es que sean 8 fichas sub23, por las 6 que se exigen ahora como mínimo. Es un tema que todavía no está cerrado y por el que han protestado todos los equipos, menos los filiales. En caso de que se confirme ese número sería un hándicap importante para un club como el Zamora, que iría al mercado de sub23 en clara desventaja con los filiales y con los equipos con mayor músculo financiero.
Y en segundo lugar, el Zamora no quiere precipitarse porque si bien es cierto que habrá equipos en Primera e incluso en Segunda Federación con mayor presupuesto, desde el club rojiblanco saben que aspectos como la categoría, el trabajo que se viene desarrollando en el club en los últimos años o las infraestructuras, son cosas que también se valoran en la actualidad entre los futbolistas.
En definitiva, muchas dudas y pocas certezas para una temporada en la que, como ya advierten desde la entidad, la exigencia será mucho mayor que en esta. Parece que el club esperará hasta la próxima semana para anunciar con qué jugadores de la actual plantilla pretende contar para la temporada que viene (no necesariamente todos los jugadores con contrato seguirán –bien por decisión del club o bien por iniciativa de los futbolistas-, y a la inversa) y desde ahí empezar a reforzar el equipo.



