La Asociación Provincial de Autoescuelas de Zamora denuncia la situación «insostenible» que atraviesa la provincia por la falta de examinadores, que ha dejado a cerca de 1.200 alumnos pendientes de examen y a más de un centenar de personas que, pese a estar citadas, se han quedado sin poder realizar sus pruebas.
La baja de uno de los dos examinadores con los que contaba la provincia ha dejado un único efectivo disponible. Desde el jueves 8 de octubre se han anulado exámenes de circulación y el martes 13 tampoco se celebraron las pruebas de pista de motos previstas.
La Asociación Provincial de Autoescuelas de Zamora advierte de que estas cancelaciones agravan un atasco que el sector lleva tiempo señalando y que alumnos y autoescuelas ya no pueden seguir soportando.
«No aguantamos más esta situación. Los alumnos esperan, se preparan, organizan sus trabajos y sus estudios para examinarse y, cuando por fin tienen una fecha, se quedan sin examen. No se puede seguir trasladando a los ciudadanos las consecuencias de la falta de medios», afirma José Miguel Crespo, presidente de la Asociación.
El atasco puede dejar a jóvenes fuera de las ayudas de hasta 900 euros
A las consecuencias laborales y personales se suma ahora un posible perjuicio económico. La convocatoria de ayudas de la Junta de Castilla y León, de hasta 900 euros para obtener el permiso B, exige conseguirlo entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2026.
La Asociación advierte de que las esperas y las cancelaciones pueden impedir que alumnos que cumplan los demás requisitos aprueben el examen práctico dentro de ese periodo y accedan a esta convocatoria.
«Es inadmisible que un alumno pueda quedarse fuera de una ayuda porque no tiene la oportunidad de examinarse a tiempo. Se ponen en marcha subvenciones para facilitar el acceso al carnet, pero la falta de examinadores puede impedir que jóvenes de Zamora se beneficien de ellas», denuncia Crespo.
El sector considera que una sola ausencia ha dejado al descubierto la fragilidad de la plantilla de examinadores en una provincia que ya arrastraba una importante lista de espera.
«Una baja puede producirse en cualquier momento. Lo que resulta inaceptable es que no haya capacidad para cubrirla y mantener el servicio. No cuestionamos al trabajador que está de baja; exigimos que la DGT disponga de los medios necesarios», señala el presidente.
Las autoescuelas también deben reorganizar clases, profesores y vehículos, mientras atienden a alumnos a los que no pueden ofrecer una nueva fecha confirmada.
Ante esta situación, la Asociación Provincial de Autoescuelas de Zamora exige una respuesta urgente de la Dirección General de Tráfico, que incluya la cobertura de la ausencia, el refuerzo de examinadores y un calendario concreto para recuperar las pruebas anuladas.
Asimismo, reclama que las administraciones implicadas adopten medidas para evitar que los retrasos del servicio perjudiquen el acceso de los jóvenes a las ayudas económicas.
«Los alumnos necesitan fechas y las autoescuelas necesitamos soluciones. No podemos aceptar que la falta de medios siga retrasando el acceso al empleo, dificultando la movilidad y poniendo en riesgo ayudas económicas para nuestros jóvenes», concluye Crespo.



