La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto de remodelación integral del Puente de Hierro de Zamora, una actuación valorada en 4.390.312 euros que, tal y como expuso el alcalde, Francisco Guarido, constituye una de las mayores inversiones que se han licitado desde el Ayuntamiento durante sus mandatos.
La intervención permitirá acometer una rehabilitación en profundidad de una infraestructura construida en 1900 y cuya última gran actuación se realizó en el año 2000, coincidiendo con el traspaso de su titularidad desde el Ministerio al Ayuntamiento. Guarido señaló que durante estos 26 años el puente ha experimentado un progresivo deterioro propio de una estructura metálica así.
Además, esta obra traerá un cambio sustancial en el uso del puente durante la obra: habrá solo un carril para el tráfico rodado —de doble dirección regulada por semáforos— mientras que el otro quedará exclusivamente para uso de los peatones. Esta decisión alargará la duración y elevará el coste de la actuación, pero el Ayuntamiento la considera imprescindible para garantizar la conexión entre ambas márgenes del Duero, especialmente para los viandantes.

La circulación de vehículos se regulará mediante un sistema de semáforos para permitir el paso alternativo en un único carril. Guarido reconoció que esta situación provocará retenciones, pero recordó que los conductores disponen de alternativas como el Puente de los Poetas y el puente de la autovía de Salamanca.
El proyecto aprobado contempla un plazo de ejecución de 18 meses. Tras la aprobación del documento comenzará la tramitación, esperando conseguir en septiembre el expediente de contratación y licitar la obra entre los meses de octubre y noviembre. El Ayuntamiento prevé incorporar los 4,39 millones de financiación mediante una modificación presupuestaria en septiembre para iniciar los trabajos a comienzos de año.
La actuación incluye un completo proceso de saneamiento y repintado de la estructura metálica, para lo que será necesario retirar antes la pintura existente en la actualidad. Con el fin de evitar cualquier problema al río, la obra incorporará un sistema de encapsulado exterior e interior que impedirá la caída de residuos al cauce. El alcalde aseguró que el proyecto ya ha sido autorizado por la Confederación Hidrográfica del Duero y cuenta con el visto bueno de Patrimonio.
Otro de los cambios estará en la actual pasarela peatonal de madera, que se sustituirá por hormigón para ofrecer así una mayor estabilidad y eliminar los continuos problemas de mantenimiento que obligaban a renovar tablas cada poco tiempo. Además, el pretil de protección crecerá hasta alcanzar una altura de 1,10 metros, adaptándose a la normativa vigente de seguridad.
Francisco Guarido revelaba que, durante la redacción del proyecto, se estudió la posibilidad de cubrir la pasarela, una propuesta planteada en distintas ocasiones por grupos políticos y ciudadanos. Sin embargo, la empresa redactora del proyecto desechó la idea al considerar que añadir una cubierta generaría tensiones incompatibles con la estructura del puente dada su antigüedad, sumándose además a la protección patrimonial del elemento.
El alcalde destacó que la financiación de la actuación será íntegramente municipal gracias a los remanentes acumulados por el Ayuntamiento durante los pasados ejercicios. Con esta intervención, el Consistorio busca conservar a largo plazo una de las infraestructuras más emblemáticas de la ciudad y terminar el mandato con una de sus principales inversiones.



