De casi quince millones a cero en un plazo de dos años. Con esta frase ha resumido Miguel Ángel Viñas la evolución de la deuda en el Ayuntamiento de Zamora durante el mandato actual. El equipo de gobierno ha logrado amortizar toda la cantidad que le debía a las entidades bancarias al verse obligado a cumplir la Ley Montoro, que exige a las administraciones locales estos pagos cuando existen fondos procedentes del ejercicio previo.
Esta es la principal conclusión que se puede extraer del balance de la liquidación presupuestaria del 2016, un análisis que han llevado a cabo Francisco Guarido y Miguel Ángel Viñas tras la habitual junta de gobierno de los martes. Durante el ejercicio pasado, el Ayuntamiento ingresó 59,1 millones y gastó 57,1, lo cual le permite acumular un remanente de tesorería de 14,1 millones.
De esta cantidad, 378.000 euros se destinarán a pagar a deudores, con lo que el montante se verá reducido a 13.766.000 euros. De ahí, y según marca la ley, 5,1 millones constituirán el remanente de disposición, que se dividirá en 2,6 millones para ejecutar proyectos atrasados, como la tarima del Ángel Nieto, el asfaltado, el derribo de la muralla o la obra del banco de España, mientras que los 2,5 millones restantes irán a parar a nuevas inversiones.
De este modo, quedarían pendientes otros 8,6 millones de superávit, supeditados a la Ley Montoro, por lo que el Ayuntamiento utilizará, obligatoriamente, cuatro millones a amortizar la deuda, lo que llevará a la institución a dejar esta cantidad a cero, y contará con 4,6 millones que están en el aire, pues deberían servir para inversiones sostenibles que no se podrían ejecutar si no hay Presupuestos Generales del Estado.
Como conclusión. Guarido ha destacado que la ejecución del presupuesto del 2016 ha sido buena "dentro de la camisa de fuerza que pone Rajoy" y ha criticado la Ley Montoro que "no deja gastar" a los ayuntamientos saneados como el de Zamora: "Aun así, tenemos liquidez para abordar nuevos proyectos", ha subrayado el alcalde.



