Francisco Guarido ha presidido este martes su primer Pleno como alcalde de Zamora. Sin los dos habituales minutos de silencio en homenaje a las víctimas de la violencia de género, suprimidos del orden del día, pero con la felicitación a Rosa Valdeón por su nuevo cargo como punto de partida, la sesión se ha desarrollado con normalidad y con el nuevo mandatario en el centro de los focos. La aprobación de las retribuciones y la puesta en conocimiento de varios decretos han marcado un guion que ha adquirido sus puntos álgidos de interés cuando ha tocado hablar de la composición de las comisiones y de la liquidación del presupuesto del 2014.
En ambos casos, la intervención ha corrido a cargo del alcalde y de los portavoces del Partido Popular, que se han erigido como fuerza principal de oposición, por volumen de representación y por el silencio de Ciudadanos. González Prada primero y San Damián después han querido expresar el punto de vista de su grupo en dos asuntos polémicos y dejarle claro a Francisco Guarido que tienen la intención de fiscalizar cada uno de sus movimientos.
En el primer tema, González Prada ha solicitado un número mayor de comisiones, tras asegurar que las seis que propone el gobierno local le parecen insuficientes. Además, el responsable popular se ha quejado de "la ausencia de proporcionalidad", ya que su grupo contará con tres de los nueve miembros que componen cada una de ellas. "Estamos en una posición de indefensión", ha lamentado el número tres del PP en el Ayuntamiento.
En ese sentido, Guarido ha apuntado que la reducción del número de comisiones "es una medida de ahorro importante" y ha explicado el porqué de que el Partido Popular cuente con tres representantes en cada una de ellas: "Se tiende a una proporcionalidad. El gobierno ha de tener, al menos, cinco, y la oposición cuatro", ha comentado el alcalde, que ha recordado también que Ciudadanos debe tener voz y no puede ser excluido.
En cuanto al asunto económico, San Damián ha expresado su satisfacción por los seis millones de euros de liquidez que deja el gobierno saliente tras el cierre del presupuesto del 2014 y, tras elogiar la labor de sus compañeros, ha pedido una bajada de impuestos consensuada y un pacto para utilizar el remanente en inversiones.
En su contestación, y también en la atención posterior a los medios, Guarido ha reconocido la necesidad de pactar, "de forma urgente, antes de final de año" para reducir la presión fiscal, pero ha apuntado que la deuda bancaria del Ayuntamiento es de 16 millones de euros y que hay que pagar también facturas atrasadas, por lo que la situación de la institución no es, a su juicio, "tan buena" como había asegurado la portavoz popular.



