El número de días de baja por incapacidad temporal se ha duplicado en Castilla y León desde 2013, al pasar de los 6,8 millones a los 15,6 millones alcanzados el pasado año, cuando se tramitaron 293.865 procesos, lo que supone una media de 24.489 bajas al mes, de las que el 54,9 por ciento corresponden a mujeres y el 45,1 por ciento a hombres, según recoge la Agencia ICAL.
En el caso de Zamora, durante 2025 se contabilizaron 14.752 bajas, una de las cifras más bajas de Castilla y León, solo por encima de Soria (12.526) y Ávila (14.958).
Sin embargo, la situación cambia al analizar la duración media de estos procesos. Zamora registró una media de 58,49 días por baja, la tercera cifra más elevada de la Comunidad, únicamente por detrás de León, con 77,24 días, y Salamanca, con 63,74 días.
Desde el año 2013, cuando se contabilizaron 142.461 bajas en el conjunto de Castilla y León, el número de procesos de incapacidad temporal ha mantenido una tendencia ascendente, que fue más acusada en el periodo 2020-2022 debido a las bajas ocasionadas por el virus del Covid-19, hasta alcanzar en 2022 las 402.586.
Además, según un informe de la Consejería de Sanidad al que ha tenido acceso Ical, la duración media de las bajas también se ha incrementado hasta los 52,65 días, el valor más alto desde el 2021, cuando se alcanzaron los 52,67 días. En 2013 la duración no llegaba a los 49 días.
Los problemas respiratorios, principal causa de las bajas
Los grupos diagnósticos más frecuentes que dieron lugar a procesos de incapacidad temporal en 2025 fueron las alteraciones respiratorias, con 34.798 procesos, seguidas de las alteraciones musculares de partes blandas (31.415) y las alteraciones digestivas (26.496).
Estos tres grupos concentraron el mayor volumen de episodios de baja, si bien presentaron duraciones medias relativamente reducidas en el caso de los procesos respiratorios y digestivos, en torno a 10-11 días por proceso.
Por el contrario, aunque las bajas por ansiedad y estrés ocuparon la cuarta posición en número de procesos (23.311), fueron las que generaron el mayor volumen de días de incapacidad temporal, con 2.666.199 días y una duración media de 114,4 días por proceso, la más elevada entre los grupos analizados.
También destacaron por su larga duración las alteraciones articulares, con 86,1 días por proceso, y las alteraciones musculares de partes blandas, con 70,2 días.
Los resultados muestran que los problemas respiratorios y digestivos son los motivos más frecuentes de inicio de una baja laboral, mientras que los trastornos relacionados con la salud mental y determinadas patologías musculoesqueléticas son los que tienen un mayor impacto en términos de duración y número de días de incapacidad temporal acumulados.
Zamora, entre las provincias con menos bajas por cada 100 afiliados
El índice mensual de bajas en el total de Castilla y León fue de 2,47 bajas nuevas por cada 100 afiliados activos.
Por provincias, Burgos (3,26) y Valladolid (2,84) fueron las que presentaron un índice más elevado. Salamanca y Zamora registraron los índices más bajos, con 1,81 y 1,98 bajas por cada 100 afiliados, respectivamente, tal y como sucedía en años anteriores.
En Soria se situó en el 2,97, por delante de Palencia (2,80), Segovia (2,18), Ávila (2,16) y León (2,02).
Desagregando por sexo, el índice mensual de bajas es superior en mujeres en todas las provincias. Las mayores diferencias se producen en las provincias de Ávila y Soria, con una diferencia de 1,1 puntos respectivamente entre hombres y mujeres.
Valladolid concentra el mayor número de bajas
Por provincias, Valladolid se situó a la cabeza con 79.768 bajas, por delante de Burgos (61.923) y León (41.227). En el extremo opuesto se situaron Soria, con 12.526; Zamora, con 14.752, y Ávila, con 14.958.
En Salamanca se contabilizaron 28.351 bajas, en Palencia 22.599 y en Segovia 17.761.
No obstante, teniendo en cuenta la duración media de las bajas, León se situó en cabeza con 77,24 días, por delante de Salamanca (63,74) y Zamora (58,49). Las bajas más cortas correspondieron a Soria, con 41,42 días; Burgos (41,44), Segovia (44,52) y Valladolid (45,73). En Palencia fueron de 54,85 días y, en Ávila, de 54,46.
La incapacidad temporal es la situación en la que se encuentra un trabajador que, debido a enfermedad o accidente, laboral o no laboral, está impedido temporalmente para desempeñar su actividad laboral y recibe asistencia sanitaria. Esta prestación combina una vertiente sanitaria, orientada a la recuperación del trabajador, y una vertiente económica, destinada a compensar la pérdida de ingresos durante el periodo de baja.
El proceso se inicia con un reconocimiento médico. Generalmente es el facultativo de Atención Primaria del Sistema Público de Salud quien reconoce una alteración en la salud del trabajador que le impide desarrollar su trabajo. El reconocimiento del derecho a la prestación económica se realiza por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Para percibir la prestación económica es necesario estar afiliado y en situación de alta o asimilada al alta en la Seguridad Social y, en los supuestos de enfermedad común, acreditar los periodos mínimos de cotización exigidos.



