No se atisba el final de este episodio de calor que afecta a buena parte del país y que está teniendo una incidencia especial en Zamora, una de las zonas de Castilla y León donde se están registrando las temperaturas más altas. Después de una primera quincena de mayo marcada por un ambiente casi invernal, el verano se ha impuesto de golpe en esta recta final del mes, que terminará con máximas por encima de los 35 grados.

El pronóstico para este lunes apunta a unas condiciones meteorológicas muy similares a las del domingo. Los cielos despejados darán paso a algunas nubes de evolución que podrían dejar algún chubasco disperso, más probable en el norte de la provincia. Con el paso de las horas, esa nubosidad tenderá de nuevo a disiparse.
En cuanto a las temperaturas, los valores máximos se moverán entre los 28 grados previstos en Sanabria y los 34 en Zamora capital, mientras que las mínimas no bajarán de los 17 en la Meseta, dejando una noche cálida. El viento soplará de componente este con algunas rachas fuertes por la tarde.
Tras un martes tranquilo, en el que las temperaturas se mantendrán sin grandes cambios y los cielos básicamente despejados, a partir del miércoles las temperaturas continuarán ascendiendo. La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología apunta a un tiempo veraniego con ambiente seco y unos termómetros que llegarán hasta los 36 grados en las horas centrales del día en Zamora capital, entre los 34 y 35 en Benavente y 31 en la comarca de Sanabria.

En principio, ningún rincón de la provincia escapará a una semana de calor persistente y sofocante, con valores más propios de una ola de calor en verano que de finales del mes de mayo.




