El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha anunciado la convivencia del actual precinto digital de caza con su modalidad manual, “en aras de dar cobertura a todo el colectivo y que la brecha digital no sea en ningún caso un impedimento para la actividad”.
Pino mantuvo una reunión de trabajo con los responsables de la Federación de Caza de Castilla y León, encabezados por su presidente, Santiago Iturmendi, junto con los delegados provinciales de la organización, dentro de la ronda de encuentros que mantiene con los principales sectores vinculados al medio rural.
Durante el encuentro, el consejero ofreció un diálogo permanente con la Federación para avanzar en aquellas medidas que permitan mejorar la gestión cinegética. En esta línea, planteó la flexibilización del régimen de cupos contemplados en los planes cinegéticos cuando las circunstancias de gestión así lo aconsejen; agilizar la tramitación administrativa de los expedientes vinculados a la gestión ordinaria de los cotos, e impulsar una mayor celeridad en la autorización de los controles poblacionales cuando sean necesarios, con especial atención a las actuaciones preventivas.
Asimismo, desde la Consejería se trasladó el compromiso de impulsar las figuras del coto y del cazador colaborador como “instrumentos de cooperación entre la administración y el sector, buscando medidas eficaces que faciliten una gestión de las poblaciones cinegéticas y del territorio”.
El consejero expuso también el “compromiso e interés” de la Consejería con el colectivo cinegético y ha puesto de manifiesto la necesidad de que los cazadores sean reconocidos socialmente como actores y colaboradores necesarios en la gestión del territorio y en el control preventivo de los daños que determinadas especies cinegéticas ocasionan a la agricultura, la ganadería y la seguridad vial.
En este sentido, Joaquín Antonio Pino destacó la “importante labor” que desarrollan los cazadores en la gestión de las poblaciones de ungulados silvestres, conejos y determinadas especies de avifauna, “contribuyendo al equilibrio poblacional y a la reducción de los perjuicios que estas especies pueden ocasionar sobre los cultivos, las explotaciones ganaderas y las infraestructuras viarias”.
Otro de los asuntos abordados fue la situación de determinadas especies de aves cinegéticas, especialmente la tórtola europea y la codorniz. El consejero reiteró la firmeza de la Consejería en la defensa del mantenimiento de su aprovechamiento cinegético, siempre dentro del marco de la sostenibilidad y sobre la base de criterios técnicos y científicos, trasladando el apoyo de la Junta ante las instituciones del Gobierno de España y de la Comisión Europea frente a las propuestas de moratoria que plantean determinados sectores conservacionistas, siempre escuchando la postura de la Federación de Caza.
En relación con la Media Veda, ambas partes coincidieron en destacar su “relevancia social, económica y cultural” para Castilla y León. En este contexto, la Federación de Caza de Castilla y León trasladó "su plena disposición a colaborar con las instituciones en el impulso de su reconocimiento cultural".
Durante la reunión también se analizó el papel que desempeñan los cazadores en Castilla y León, una función que “trasciende el carácter deportivo y recreativo de la actividad cinegética”. “La caza constituye un importante elemento de socialización y dinamización en numerosas localidades del medio rural, organizada a través de sociedades de cazadores y clubes deportivos que, además, desarrollan una labor esencial en la gestión de aquellas especies cuyas poblaciones presentan actualmente niveles de sobreabundancia”, indicaron desde la Junta.
En este sentido, se puso de manifiesto que especies como el jabalí, el ciervo o el corzo, tradicionalmente ligadas a zonas de montaña, se encuentran hoy ampliamente distribuidas por el territorio de Castilla y León, generando “daños” en cultivos agrícolas y explotaciones ganaderas, incrementando el riesgo de transmisión de enfermedades animales como la peste porcina africana o la tuberculosis y aumentando los accidentes de tráfico provocados por la irrupción de fauna silvestre en las carreteras. Este tema “preocupa especialmente” a la Consejería y “dedicará todos sus esfuerzos para su regulación”.
Asimismo, se abordó la problemática ocasionada por determinadas especies de caza menor, como el conejo, la paloma bravía o la paloma torcaz, responsables de importantes daños en algunas comarcas sobre cultivos como los cereales, la remolacha o el viñedo en la Comunidad.
El consejero también puso en valor la labor que realizan las federaciones de caza con sus federados, destacando los seguros de responsabilidad civil, siendo “muy ventajosos respecto al resto del mercado”. Pino insistió en que las “promocionen” y den a conocer todas las ventajas que ofrecen, animando a todos los cazadores a que se federen.
Por último, el consejero destacó que la autorización para visores nocturnos en jabalí estará permitida siempre que sea autorizada por el titular del coto.




