Según los apuntes de Isauro Pérez Ratón que ilustran el folleto informativo del recinto, "la Zamora anterior a 1834 puede decirse que era toda ella un auténtico cementerio". Se enterraba en los dos hospitales (el de los hombres o de la Encarnación, sede actual de la Diputación y el de Sotelo, o de las mujeres, situado en la esquina de las calles de S. Torcuato y Riego). Se inhumaba también en el Hospicio, en los conventos y monasterios (13 masculinos y 11 femeninos según Fdez-Duro) y, sobre todo, en las 27 parroquias que llegaron a existir en la ciudad".
El autor de la publicación contextualiza y justifica las epidemias de la época por la escasa ventilación de los templos, la falta generalizada de higiene o los modos primitivos de enterramiento (con esteras o juncos en lugar de lápidas). "Es fácil comprender cómo las epidemias campaban a sus anchas arrasando periódicamente pueblos y ciudades. La coincidencia temporal del cementerio de Zamora con una de esas epidemias ha dado lugar a pensar que esta enfermedad fue la causa que motivó a las autoridades para ordenar la construcción, pero se trata de eso, una mera coincidencia. La preocupación es muy anterior", concluye.
En este sentido, el escritor alude a la Real Cédula fechada el 3 de abril de 1787 y completada por Circular de 28 de junio de 1804 dada por Godoy en la que se ordenó establecer el uso de "cementerios ventilados" que se construirían alejados de las poblaciones. El 30 de agosto de 1832, el Ayuntamiento "tiene plano y condiciones" para levantar el cementerio de San Atilano y el 23 de agosto de 1834 se comienza a dar sepultura eclesiástica a los primeros cadáveres. El camposanto inaugurado era un rectángulo pequeño que medía 92 metros de norte a sur y 67 de este a oeste, contaba con capilla, casa para el conserje, y una dependencia como almacén.
En 1844, Miguel Ferreras, comisionado por el Ayuntamiento para los temas del cementerio, propone abrir una zanja para enterrar a los pobres y el Jefe Político de la provincia presenta propuesta para levantar un arco de nichos. Acordaron que los de la primera y última (baja y alta) línea cuesten 120 reales y los de las tres intermedias, 140. A modo de curiososidad, el texto dice "dando ejemplo de ecuanimidad, acuerdan que si el precio que se marque en el futuro fuera mayor que el que se fija ahora, el Ayuntamiento no pedirá la diferencia; pero sí la devolverá en caso contrario".
En los próximos días, según datos facilitados a Zamora24horas, la necrópolis se quedará sin nichos vacíos. Pese a que aún hay margen y espacio suficiente para construir nuevos gracias a las últimas ampliaciones, en la actualidad no está proyectada la ejecución de ninguna obra.
HORARIO DE MISAS
Durante los días 1 y 2 de noviembre, la capilla del cementerio celebrará las misas a las 11:00 y 12:00 de la mañana así como a las 17:00 horas de la tarde. Asimismo, la Cofradía de Ánimas celebrará el miércoles 2 de noviembre la tradicional procesión en recuerdo a los difuntos a las 20:15 horas.



