El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Zamora ha mostrado públicamente su solidaridad y apoyo a los profesionales sanitarios de Ceuta, ante la situación de extraordinaria presión asistencial que están afrontando como consecuencia de la actual crisis migratoria.
Desde la institución zamorana consideran que una emergencia sanitaria de estas dimensiones no puede recaer exclusivamente sobre los profesionales y los recursos ordinarios de un área sanitaria, ni puede exigirse a los médicos y al resto de trabajadores sanitarios que afronten en solitario una situación excepcional.
Por este motivo, el Colegio de Médicos de Zamora se ha sumado a la petición realizada por su homólogo de Ceuta y ha reclamado una intervención urgente del Ministerio de Sanidad, con presencia y conocimiento directo sobre el terreno de sus responsables, para evaluar las necesidades existentes y adoptar las medidas extraordinarias que sean necesarias.
El organismo zamorano defiende que la atención sanitaria debe garantizarse con criterios de dignidad, seguridad, continuidad y calidad, tanto para las personas migrantes que necesitan asistencia como para la población residente. Para ello, considera imprescindible disponer de los recursos humanos, materiales y organizativos adecuados, evitando que la respuesta ante una emergencia extraordinaria recaiga sobre unas plantillas que ya soportan una importante presión asistencial.
Asimismo, el Colegio de Médicos de Zamora ha querido poner en valor el compromiso, la profesionalidad y la vocación de servicio de los médicos y demás profesionales sanitarios de Ceuta, que están respondiendo a esta situación desde el máximo respeto a los principios deontológicos de la profesión.
La institución zamorana ha destacado que la solidaridad entre profesionales sanitarios y entre los distintos colegios médicos constituye un elemento esencial de la profesión. En este sentido, ha trasladado su respaldo a los compañeros de Ceuta y ha reclamado a las administraciones competentes que estén a la altura de la responsabilidad que exige una emergencia sanitaria de estas características.
El Colegio considera que la protección de la salud pública y la garantía de una asistencia sanitaria adecuada requieren respuestas institucionales proporcionadas, coordinadas y suficientes.
Por último, ha advertido de que los profesionales sanitarios no pueden ser la única barrera de contención ante situaciones extraordinarias y ha reclamado a las administraciones que proporcionen los medios necesarios para que puedan ejercer su labor con seguridad, dignidad y garantías para todos.



