El verano es, para muchos, esa época del año de desconexión, vacaciones, viajes, descanso y, en muchas ocasiones, todo ello va ligado a 'ir de compras', pues es también tiempo de rebajas. Y es que, si bien el comercio zamorano tiene que hacer frente a grandes cortapisas, sigue resistiendo y cosechando buenos números ante el volumen turístico que reciben la ciudad y la provincia, con gente que acude a conocer el inigualable patrimonio artístico, cultural, religioso, histórico, gastronómico y natural que atesoran.
Ruperto Prieto, presidente de la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio (Azeco), atiende a Zamora24horas para hacer balance de lo que ha sido una campaña de verano "de más a menos", asegurando que, "como siempre, la gente expectante", si bien este primer gran impulso "se ha diluido por el tiempo, porque con estas olas de calor la cosa ha estado complicado".
Pese a estos "altibajos" que menciona, sí afirma que "podemos decir que nos hemos mantenido o incluso hemos sido un poco mejores". Y es que, según relata, "se nota en cuanto viene un poquito de gente fuera o zamoranos que viven fuera y vuelven a la ciudad". "Aunque los zamoranos e van a los pueblos, se compensa un poquito más con la gente de fuera", explica.
La gran reivindicación de los comerciantes zamoranos sigue siendo la regulación de las rebajas. En este sentido, Prieto recuerda las campañas como el Blue Monday, el Black Friday "o el white, porque ya hay de todos los colores", asegurando que "no son rebajas como tal, son campañas de marketing que usan como si hubiera descuentos para atraer clientes".
"Yo creo que desde el punto de vista del cliente sería mejor que eso estuviese bien regulado, bien transparente y que hubiese una regulación más férrea", apunta Prieto. "Resulta que traen productos de menor calidad en grandes cantidades para vender a precios muy rebajados", denuncia.
Es por ello que, según afirma, "tiene que encontrarse un poco ese equilibrio". Un equilibrio, explica, "de beneficio para el pequeño comercio, para el comercio que no tiene esa capacidad de hacer esas campañas de marketing, y que haya calidad para el usuario". Y es que, con ese tipo de campañas, lamenta, "no están cumpliendo con el espíritu de las rebajas, que es el mismo producto, de la misma calidad, y con las mismas garantías y oportunidades, más rebajado".
Pese a todo, ya piensan en la campaña de otoño, si bien aún es pronto, sí tiene claro que "influirá mucho la campaña de principio de curso". "Es dura porque se vuelve de vacaciones, pero empieza el cole y hay muchos gastos que repercuten en algunos sectores del comercio en temas de material, ropa...", apostilla.
Así, el comercio zamorano sigue resistiendo a la lucha contra el tiempo y contra las grandes superficies y plataformas, y esgrimiendo unas reivindicaciones que, si bien buscan el beneficio propio, como no podía ser de otra manera, entienden que el protagonista y beneficiario de las rebajas habría de ser siempre el consumidor. Un consumidor que seguirá aprovechando el comercio local, en tanto en cuanto este sigue garantizando proximidad, trato personal y productos de calidad.



