Zamora contabilizó 350 muestras dentro de los controles oficiales de productos alimenticios realizados durante 2025 en Castilla y León, según el último informe de Control Oficial de Productos Alimenticios de Castilla y León, consultado por Ical. La provincia se situó así por detrás de Salamanca, León, Segovia, Valladolid y Burgos en número de muestras recogidas, según ha dado a conocer ICAL.

En concreto, Salamanca encabezó la actividad con 1.095 muestras, el 25 por ciento del total, seguida de León, con 794; Segovia, con 707; Valladolid, con 598; Burgos, con 532; Zamora, con 350; Ávila, con 210; Palencia, con 72; y Soria, con 28.
El programa específico de muestras por sospecha apenas contabilizó 12 actuaciones en toda Castilla y León, de las que nueve se realizaron en Valladolid y una en Burgos, León y Soria. Zamora, junto con Salamanca, Segovia, Ávila y Palencia, no precisó ninguna actuación de este tipo.
Los análisis se centraron mayoritariamente en las especies porcina y bovina, que representaron más del 76 por ciento del total de muestras, y únicamente cuatro resultados fueron no conformes, lo que permitió activar los protocolos de refuerzo de control previstos para estos casos.
Las cocinas centrales concentran los incumplimientos
Las cocinas centrales y los establecimientos de comidas preparadas volvieron a concentrar los muestreos y los incumplimientos registrados en los controles oficiales de productos alimenticios en Castilla y León. Este sector sumó 6.666 de los 10.496 incumplimientos detectados, el 63,5 por ciento del total. Es decir, casi dos de cada tres deficiencias localizadas correspondieron a este ámbito.
A continuación se situaron los establecimientos polivalentes, con 1.744 incumplimientos, el 16,6 por ciento; el sector de carne y derivados, con 838, el ocho por ciento; y el de cereales y derivados, con 589, el 5,6 por ciento. Estos cuatro sectores concentraron más del 93 por ciento de todas las irregularidades detectadas por la inspección sanitaria.
El informe mantiene el criterio aplicado desde 2012, por el que se contabiliza como incumplimiento cualquier desviación respecto a la normativa alimentaria vigente detectada por los inspectores. En función de la gravedad y del riesgo para la salud pública, los Servicios Oficiales pueden adoptar medidas que van desde el requerimiento para corregir las deficiencias hasta la limitación o suspensión de la actividad, la inmovilización de productos, la inclusión en la red de alerta o incluso la propuesta de cierre del establecimiento.
Del total de incumplimientos registrados, 7.128 fueron de carácter operacional, vinculados a la actividad del operador económico, lo que representa el 62 por ciento. Otros 2.730 correspondieron a deficiencias estructurales y 638 estuvieron relacionados con el producto, principalmente con el etiquetado.
En comparación con el ejercicio anterior, el número total de incumplimientos aumentó un 1,9 por ciento, con un incremento de las deficiencias estructurales y operacionales y un acusado descenso de las ligadas al producto.
370 sanciones durante 2025
Cuando las irregularidades detectadas lo justifican, los inspectores proponen la apertura de expedientes sancionadores. Durante 2025 se tramitaron 392 propuestas y se impusieron finalmente 370 sanciones.
Casi la mitad recayó sobre el sector de comidas preparadas y cocinas centrales, con 179, seguido de los establecimientos polivalentes, con 88; carne y derivados, con 55; vegetales y derivados, con 18; y cereales y derivados, con 16.
La actividad inspectora continuó en aumento durante el pasado año. Los Servicios Oficiales de Salud Pública realizaron 111.261 visitas de control, un 2,7 por ciento más que en 2024. Más del 70 por ciento se efectuó en establecimientos de prestación de servicios, como restaurantes, bares, cafeterías y comedores colectivos, y en industrias elaboradoras y envasadoras de alimentos. La media alcanzó las 2,6 visitas por establecimiento.
Además, dentro del programa de control general de establecimientos alimentarios se ejecutaron 33.795 unidades de control y 30.272 auditorías sobre los sistemas de autocontrol implantados por las empresas, en ambos casos con un claro predominio del sector de comidas preparadas y cocinas centrales.
3.036 muestras analizadas
El programa de muestreo de alimentos analizó 3.036 muestras durante 2025, de las que 45, el 1,5 por ciento, resultaron no conformes con la legislación alimentaria.
La carne y derivados concentró el mayor esfuerzo inspector, con 1.238 muestras, el 41 por ciento del total, y también el mayor número de resultados desfavorables, con 37 de las 45 muestras no conformes detectadas en toda la Comunidad, es decir, más del 82 por ciento.
Los sectores de leche y derivados y vegetales y derivados registraron tres muestras no conformes cada uno, mientras que en comidas preparadas y cocinas centrales solo se detectó una.



