"De más a menos". Con esas palabras define Ruperto Prieto, presidente de la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio (Azeco) la evolución de las rebajas de este verano en Zamora. Y es que ahora, ya con el otoño empezado y las vueltas a la rutina, comienza una etapa algo más incierta para el pequeño comercio de proximidad.
En este sentido, Prieto destaca que "está la cosa un poquito más complicada, porque vemos que empiezan a subir los precios, el tema de la gasolina otra vez ha vuelto a subir, ha empezado el curso, que siempre es una época con más gastos". No obstante, sí matiza que "gracias a Dios han acompañado actos que ha habido en Zamora y que sigue habiendo actividades prácticamente todos los fines de semana, hasta mediados de octubre, que siempre se agradece".
Asimismo, asegura que "tenemos que tener buenas expectativas, ya veremos a ver qué tal funcionan". En esas expectativas influirá, augura, la meteorología, destacando que "esperemos un otoño que realmente sea otoño y que no tengamos mucho calor, porque también influye mucho en el consumo".
Otro de los grandes retos a los que deben hacer frente los comercios locales durante la temporada de otoño son las promociones como el Black Friday o el Blue Monday. "No son campañas de rebajas reales, son campañas de marketing que, al final, están engañando al consumidor", denuncia Prieto.
Es por ello que aparece la gran reivindicación de los comerciantes: la regulación. "Creo que tanto para el consumidor como para el comerciante, estaría muy bien que se volviese una regulación y que se fuese estricto en controlar las rebajas y los precios y que lo que se hace es realmente una rebaja y que no son campañas de marketing escudadas detrás de eso", manifiesta Prieto.
Y ahí también es donde entran en juego los puntos a favor que puede esgrimir el comercio local sobre las grandes plataformas. "Ven el producto que tenemos todos los días en los escaparates, lo que traemos, el precio, cómo lo cambiamos, que es la misma relación calidad-precio, que lo pueden tocar, que lo pueden ver, que lo pueden devolver, que no van a tener ningún problema", explica Prieto y añade que "el pequeño comercio no tiene nada que envidiar a internet ni a las grandes marcas".
Así, el comercio zamorano sigue resistiendo a la lucha contra el tiempo y contra las grandes superficies y plataformas, y esgrimiendo unas reivindicaciones que, si bien buscan el beneficio propio, como no podía ser de otra manera, entienden que el protagonista y beneficiario de las rebajas habría de ser siempre el consumidor. Un consumidor que seguirá aprovechando el comercio local, en tanto en cuanto este siga garantizando proximidad, trato personal y productos de calidad.



