Se mantiene el ambiente fresco y la posibilidad de precipitaciones

Cielo nuboso en Zamora. Archivo
El refrán "cuando marzo mayea, mayo marcea" parece que va a cumplirse con creces esta primavera. Y es que el mes de las flores ha comenzado con un ambiente bastante desapacible en la provincia de Zamora y, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología, esta situación se prolongará durante varias jornadas. La frecuente formación de chubascos y unas temperaturas frescas para la época serán la tónica general de esta semana.

Por el momento, el lunes ha comenzado con cielos parcialmente nubosos que dejarán chubascos repartidos por gran parte del territorio a partir de la tarde, extendiéndose de oeste a este. Aunque no se esperan grandes acumulados, sí contribuirán a un descenso de las temperaturas máximas respecto a las registradas ayer, situándose en torno a los 18 grados en Zamora capital, 16 en Benavente o 15 en la comarca de Sanabria.
Las mínimas también han sido más frías, oscilando entre 1 y 7 grados al amanecer. El viento, de componente oeste, podría dejar rachas moderadas por la tarde coincidiendo con el momento en que se produzcan las tormentas.
De cara al martes, se prevén unas condiciones meteorológicas muy similares, con chubascos vespertinos más débiles que los de hoy. El viento soplará del noroeste, lo que favorecerá un nuevo descenso térmico y apenas se alcanzarán los 15 grados de máxima. En la montaña sanabresa, las precipitaciones podrían ser más persistentes y caer en forma de nieve a partir de los 1.500 metros de altura.
El miércoles será un día de tregua en cuanto a lluvias se refiere, aunque los cielos permanecerán nubosos y las temperaturas solo se recuperarán un par de grados. Durante la tarde, no se descarta alguna precipitación débil en el noroeste de la provincia, con una cota de nieve que estará más alta, en torno a los 1.900 metros.
Para la segunda mitad de la semana, la previsión —aunque con menor fiabilidad— apunta al regreso de la inestabilidad por el acercamiento de una borrasca que, en principio, dejaría precipitaciones más abundantes y persistentes, especialmente durante el sábado. Tras alcanzar su pico máximo el jueves, las temperaturas volverán a descender de cara al fin de semana, momento en el que el paraguas y el chubasquero serán compañeros indispensables para salir a la calle.