El pasado lunes se celebraba el Día Mundial del Ahorro, una práctica cada vez menos habitual en nuestra sociedad. Y no solo por la tendencia y percepción existente en la sociedad actual del disfrutar el día a día, sino por la obligación muchas veces impuesta por la falta de empleo o, también, por la limitada remuneración económica que se percibe en algunos puestos de trabajo.
En este sentido, según los datos que maneja la Agencia Tributaria, son muchos los trabajadores por cuenta ajena que perciben menos de 300 euros al mes de salario. En concreto, en nuestra comunidad autónoma son más de 180.000 personas las que reciben menos de esa cantidad económica por realizar su trabajo. En el caso de la provincia de Zamora, son 13.916 los trabajadores por cuenta ajena que se encuentran en esta situación complicada, percibiendo una remuneración con la que difícilmente se puede sobrellevar el día a día, y mucho menos tratar de ahorrar alguna cantidad.
Se trata de un dato más alto del que se registraba en 2008, antes de la crisis. Entonces, la Agencia Tributaria tenía constancia de que eran 11.529 los asalariados zamoranos los que se encontraban en esta situación, a pesar de que había más personas trabajando. Lo que supone que durante el periodo de la crisis el dato ha crecido en un 20 por ciento hasta fijarse en un 23 por ciento; o lo que es lo mismo, casi uno de cuatro asalariados de la provincia de Zamora está cobrando menos de 300 euros por desempeñar su trabajo.
En cuanto a salarios, y según constatan también los datos manejados por la Agencia Tributaria, la provincia de Zamora cuenta con el sueldo medio más bajo de toda la comunidad, con solo 15.623 euros anuales.
Finalmente, hay que apuntar que la Agencia Tributaria no desgrana por comunidades autónomas la edad de los asalariados con estos sueldos bajos. Aunque a nivel nacional se observa que mientras en 2008 la mayor parte de los trabajadores que cobraba menos de 300 euros estaba en la horquilla de edad 18-25 años, seis años después se encuentran en el grupo 26-35 años.



