UGT reclama un "giro radical" en el operativo de prevención y extinción de incendios de Castilla y León tras otro verano marcado por los grandes fuegos y la pérdida de masa forestal y otros terrenos indispensables para el desarrollo económico de los habitantes del mundo rural. El sindicato ha trasladado sus reivindicaciones este martes en Zamora tras visitar la base helitransportada de Villaralbo para conocer de primera mano las condiciones en las que trabajan los profesionales.

Esta visita se enmarca en una ronda que UGT está realizando por distintas bases BRIF y ELIF para intercambiar impresiones con los trabajadores y analizar cómo se encuentra el dispositivo. Aquí ha estado presente el secretario general confederal del sindicato, Pepe Álvarez, quien ha defendido la necesidad de abordar los incendios forestales como un problema estructural y no como una emergencia cuando el fuego ya se ha declarado: "No pueden tratarse desde la perspectiva de una emergencia no prevista".
Álvarez ha vuelto a reclamar, como recuerda que ya hicieron en 2017 —cuando aún gobernaba el Partido Popular con Mariano Rajoy—, un acuerdo de Estado para hacer frente a una situación que, ha señalado, está directamente relacionada con el cambio climático. A su juicio, España necesita un pacto de estas características, que permita definir los medios necesarios, las competencias y responsabilidades de cada administración. "No se puede esperar a gobernar unos u otros", advertía.
El dirigente sindical ejemplificaba la situación con la utilización recurrente de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Para Álvarez, que se recurra a la UME ante cualquier incendio demuestra la falta de preparación de algunas comunidades en este tipo de emergencias, mientras que el dispositivo formado por militares no cuenta con las condiciones laborales específicas para afrontar las largas jornadas que suponen los grandes fuegos.
Una de las principales reivindicaciones de UGT se centra en las condiciones laborales de los bomberos forestales. Álvarez ha considerado "imposible" que los profesionales que realizan el mismo trabajo tengan diversas retribuciones en función de la administración de la que dependen. En la base de Villaralbo, según los datos aportados por el sindicato, solo uno de los trabajadores cuenta con jornada completa y únicamente uno dispone de contrato indefinido.
"Tenemos profesionales increíbles, tan entregados que hay jóvenes que dejan su trabajo porque quieren ser bomberos y se van estos cuatro meses sin saber si luego podrán recuperar su puesto", exponía el secretario general. A esto se suma la falta de reconocimiento de la categoría profesional de bombero forestal en Castilla y León, donde estos trabajadores siguen encuadrados como peones o conductores, pese a desempeñar funciones específicas de prevención y extinción de incendios.
Por su parte, Javier García, responsable estatal de bomberos forestales de UGT, ha resumido la preocupación del colectivo con una frase: "No hay cosa peor que decir 'te lo dije'". Ha alertado de que la falta de inversión sostenida y el aumento de las olas de calor fruto del cambio climático favorecen incendios cada vez mayores e incluso simultáneos. "No puede ser que estemos así un año más", ha señalado, al tiempo que indicaba que los trabajadores de Castilla y León le piden "dejar de ser el peor dispositivo".
El secretario general de UGT Castilla y León, Óscar Lobo, ha situado además los incendios dentro de un problema más amplio que la despoblación y abandono rural, apuntando directamente al nuevo gobierno autonómico. En concreto, lamentaba que hayan llegado a la campaña "absolutamente descolocados" después de meses de negociaciones para formar gobierno y ha advertido de que Zamora y León son dos de las provincias más afectadas del país en materia de incendios. También ha reclamado políticas que favorezcan la llegada de población, incluida la inmigrante, para hacer frente al progresivo abandono del territorio.
Desde UGT Servicios Públicos, su secretaria de Local y Autonómica, Victoria Corbacho, ha recordado los compromisos adquiridos por la Junta hace un año tras la manifestaciones de los bomberos frente a la sede del gobierno autonómico que no se han cumplido. Además, ha denunciado que los bomberos forestales soportan actualmente "las peores condiciones de todos los servicios de emergencia".

El sindicato estudia nuevas medidas laborales y movilizaciones para exigir mejoras y avanzar hacia un dispositivo que deje atrás "el siglo pasado" y proporcione mayor estabilidad, coordinación, formación y reconocimiento profesional.



