Zamora ha firmado cinco de los nueve convenios colectivos sectoriales que tenía previsto negociar en 2026, mientras que otros cuatro siguen pendientes y afectan a 753 trabajadores, según los datos de CCOO a fecha de 8 de octubre. La provincia ha cerrado así el 55,6% de los acuerdos previstos para este año, por encima de la media de Castilla y León.
En el conjunto de la Comunidad, sindicatos y patronal han firmado 47 de los 106 convenios sectoriales previstos para 2026, lo que supone el 44,3% del total. Los 59 acuerdos restantes continúan pendientes de negociación y afectan a 124.697 trabajadores, de los 200.639 incluidos en el conjunto de convenios que debían negociarse.
El bloqueo de parte de las mesas negociadoras se produce en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y encarecimiento de la vivienda. CCOO denuncia que las subidas salariales pactadas no están compensando el avance de los precios y confía en que la huelga general convocada para el 11 de noviembre contribuya a desbloquear las negociaciones.
El secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medioambiente de CCOO en Castilla y León, Fernando Fraile, acusa a las organizaciones empresariales de dilatar los procesos negociadores "para ver si vienen mejores tiempos para sus intereses". El sindicato reclama acuerdos que permitan mejorar los salarios y facilitar el acceso a una vivienda asequible.
En el ámbito autonómico, la subida salarial media pactada se situó en el 2,99% en septiembre, mientras que los convenios firmados durante este año recogían un incremento del 3,21%, según los datos trasladados por CCOO. Frente a estas cifras, el sindicato apunta al indicador adelantado de inflación del 4,9%, una diferencia que, a su juicio, evidencia la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
CCOO también pone el foco en el mercado inmobiliario. Según las cifras expuestas por Fraile, el precio de compra de la vivienda ha aumentado un 12% en el último año y los alquileres se han encarecido un 23% en cuatro años. El responsable sindical considera que esta evolución agrava las dificultades económicas de los hogares, especialmente cuando los salarios no crecen al mismo ritmo.



