La asociación de cuidadores no profesionales AZACUEFA se ha manifestado este jueves, 27 de noviembre, desde la Subdelegación de Gobierno de Zamora hasta la Delegación de la Junta de Castilla y León, para denunciar la situación de discriminación y precariedad que sufren los cuidadores de familiares dependientes y la falta de respuesta de las autoridades competentes.
Julia Alejo, representante de la asociación, explicó que, tras un año de reivindicaciones, no han obtenido ningún avance. “Hemos pasado por todas las instituciones de Zamora y en ninguna nos han dado apoyo. Buscamos los derechos de las personas a las que cuidamos y los nuestros también. Estamos discriminados: el año pasado la Junta gastó 5 millones de euros en andadores y camas para residencias, mientras que a nosotros se nos niega incluso una cama articulada para personas encamadas durante más de 10 años”, denunció Alejo.
La portavoz criticó la diferencia en el apoyo económico: “Nosotros trabajamos sin sueldo 24 horas al día, 365 días al año, mientras que en tres horas se gastan 1.200 euros por un grado 3 en residencias, y a nuestros dependientes en casa se les da 200 euros”.
Sobre las soluciones que reclaman, Alejo afirmó que la ideal sería que a los dependientes cuidados en casa se les otorgara el mismo trato que a los atendidos por otros servicios de dependencia, y que los cuidadores recibieran un sueldo digno.
En Zamora, la asociación cuenta con 500 personas dadas de alta en la Seguridad Social, aunque estima que en total hay entre 3.600 y 3.700 cuidadores no registrados. “Somos gente que vive a veces a 50 kilómetros de la ciudad y no tenemos tiempo libre; estamos cuidando a personas muy enfermas como si estuvieran en una UCI”, añadió.
Alejo también criticó la falta de atención de la consejera competente: “Nos mandan ir a Valladolid, pero cuidamos a personas que no pueden ser trasladadas y necesitamos atención aquí”.
Respecto a la situación de los dependientes, la mayoría son personas de avanzada edad con dolencias graves, muchas encamadas desde hace años, que requieren atención constante. Alejo resaltó que los cuidadores sufren grandes cargas físicas y emocionales, con consecuencias graves para su salud: “El 50% termina en depresión y un 10% en suicidio”.
Además, los cuidadores del medio rural enfrentan mayores dificultades debido a la falta de centros de día y recursos cerca de sus domicilios. “Allí no hay nada, y desplazarse es imposible mientras cuidamos a personas gravemente enfermas”, concluyó.
AZACUEFA espera que su protesta sirva para visibilizar la situación y que las autoridades reconozcan su trabajo y el de los dependientes que cuidan en casa, utilizando los recursos públicos de manera equitativa.



