La mañana arranca en Zamora sin avisos activos por parte de la Agencia Estatal de Meteorología tras varias jornadas encadenando tormentas en la provincia. La estabilidad se instala de nuevo y los termómetros comienzan una escalada imparable que durará, como mínimo, hasta el domingo.
Para este miércoles se esperan cielos nubosos a primeras horas de la jornada, pero el sol ganará terreno a medida que avance la jornada. En lo que respecta a los termómetros, se esperan máximas de 23 grados en las horas centrales mientras que las mínimas no descenderán de los doce grados.
Esta vuelta a la tranquilidad, en términos meteorológicos, se va a traducir en un aumento progresivo de las temperaturas que volverán a la frontera de los 30 grados de máxima de cara al próximo domingo. Junio recupera así su carácter estival dejando claro que el verano está a la vuelta de la esquina.



