Zamora encara el fin de semana con una meteorología que no levanta la voz. La atmósfera se mantiene estable, con cielos poco nubosos como tónica dominante y unas temperaturas que invitan a la calma, sin sobresaltos ni extremos, tanto de día como de noche.

El sábado 16 será, según las previsiones, la jornada más firme de este tramo. El cielo se mostrará poco nuboso durante toda la jornada y no se esperan precipitaciones. El termómetro se moverá entre los 5 grados de mínima y los 19 de máxima, en un escenario que consolida esa sensación de transición suave hacia un tiempo más templado.
El domingo 17 se mantiene en esa misma línea. La estabilidad no se rompe y los cielos seguirán poco nubosos, con momentos de mayor claridad en las horas centrales del día. Será entonces cuando las temperaturas puedan rozar los 20 grados, un valor ya plenamente primaveral en buena parte de la provincia.
A partir del lunes, la tendencia no cambia de signo, pero sí de matiz: el ambiente se vuelve algo más luminoso y progresivamente más cálido. Los cielos tenderán a despejarse aún más y las temperaturas iniciarán una subida gradual que podría llevarlas hasta los 22 grados el lunes y por encima de los 25 a mitad de semana.






