El coronavirus lo cambió todo. En todos los ámbitos. Desde el día a día a la hora de socializar hasta el resto de acciones cotidianas en ámbitos como los profesionales o el escolar. En este último caso, las mascarillas se hicieron las dueñas de las aulas junto a la distancia de seguridad entre alumnos. Pero también trajo cambios en espacios concretos como las clases de música.
Allí, los más mayores y los más jóvenes han pasado varias horas tratando de dominar la flauta dulce, ese instrumento que todo estudiante ha llevado en la mochila para aprender de partituras y, en muchas ocasiones, ha terminado llevando al rechazo musical.
Sin embargo, el COVID-19 también ha dado cambios en ese sentido. La flauta dulce perdió terreno al requerirse el uso de las mascarillas, un espacio que fueron ganando otros instrumentos y que ha conquistado finalmente el ukelele, el cual se ha convertido en "uno más dentro del aula", según reconoce la profesora interina de música en el centro escolar de Coreses, Marta Serrano.
Integrante de la Asociación ProMúsica junto a otros docentes de Castilla y León, Serrano ha formado parte de una iniciativa llamada 'Red de ukelele en el aula', la cual ha buscado acercar este instrumento a los estudiantes a través de formación y teniendo como objetivo formar una banda entre todos los estudiantes de la comunidad con la llamada '¡Uh-ke Banda!'.
La iniciativa sigue recibiendo integrantes, un movimiento que este pasado fin de semana demostró su fuerza con una reunión en Valladolid, donde docentes de 24 centros académicos se dieron cita para disfrutar con el ukelele como conexión. Reunión donde estuvieron presentes tres colegios zamoranos, los cuales quieren abrir camino en la provincia para seguir potenciando la expansión del conocimiento musical entre los más jóvenes.
La propia Marta Serrano reconoce que entre sus principales objetivos, más allá de un concierto que quieren llevar a cabo en el próximo mes de abril, está el traer este tipo de actividades a Zamora, donde en estos momentos tiene a más de una treintena de alumnos que han aparcado la flauta dulce en favor de un instrumento de cuerda que está teniendo "una acogida buenísima" al tener una imagen "más divertida" para los estudiantes que han empezado a conectar con la música gracias a una iniciativa que, lentamente, busca hacerse un hueco en los colegios e institutos de la provincia.



