La disponibilidad de agentes y las dificultades para organizar los servicios policiales en los municipios de Castilla y León centraron parte de las intervenciones de UGT en la presentación de las jornadas autonómicas para formar a sus delegados en tareas como la negociación colectiva. Los representantes sindicales advirtieron de que las necesidades de personal dependen tanto del tamaño de cada localidad como del modelo de servicio que decida prestar cada ayuntamiento.
Se ofrecieron cifras aproximadas de las plantillas de Policía Municipal en los principales municipios de la provincia de Zamora. La capital contaría con entre 110 y 117 agentes, mientras que Benavente tendría entre 30 y 40 y Toro dispondría de unos 10 o 12, según las estimaciones expuestas.
Uno de los problemas señalados es la cobertura de las noches, las fiestas patronales y otros eventos que requieren mayor presencia policial. El aumento de las actividades en estos actos incrementa las necesidades de personal y puede generar dificultades para organizar los turnos necesarios y la compensación de horas adicionales.
Otro de los desafíos se encuentra en la formación continua que deben recibir los agentes. Según explicaron los representantes sindicales, la asistencia a cursos durante la jornada laboral puede dejar temporalmente sin efectivos suficientes a localidades que cuentan con pocos policías, lo que dificulta compatibilizar la preparación profesional con la prestación del servicio.
UGT también advirtió de las diferencias entre municipios en cuanto a recursos, condiciones laborales y organización de las plantillas. En algunas localidades, además, se recurre a vigilantes municipales en lugar de contar con un cuerpo de Policía Local. De este modo, el sindicato defendió la necesidad de estudiar las necesidades reales de cada municipio y mejorar la coordinación con las administraciones pertinentes para garantizar servicios públicos adecuados.



