Junto a la de la cerámica es la Feria de San Pedro por excelencia. La Feria del Ajo está en el origen más profundo del sentimiento festivo que ahora tiene el final de junio en la capital, una tradición arraigada en la relación comercial de los pueblos con Zamora y las expectativas que siempre tienen los productores al llegar estas fechas y tratar de dar salida a la mayor parte de su producción.
En total, 361 puestos se han repartido a lo largo de la avenida de Tres Cruces y han puesto a la venta más de 800 toneladas de ajos que, este año "son de gran calidad" tal y como aseguraron desde la organización y se espera que todo el producto sea vendido al igual que en las pasadas ediciones.
Una cantidad de ajos supone la mitad de los ajos producidos en zamora que se cifran en 1.5000 toneladas. Siendo además este año un ajo de alta calidad que debido a la sequía se han incrementados los medios de producción que reflejaran un incremento en el precio de venta pasando de los 5.37 a 5.61 céntimos.
Al igual que en años anteriores la Feria del Ajo contó con las actuaciones de diferentes asociaciones culturales llenando la Avenida de las tres cruces desde el primer puesto, sitado el quiosco de la ONCE en frente del bar Brasilia, hasta el monolito de las Tres Cruces situado a final de la avenida
La feria estará en las Tres Cruces hasta el domingo y muchos productores confían en que la gente se acerque a comprar además de disfrutar de la estampa ajera que se extiende por toda la avenida. En su primer día de apertura han sido centenares los visitantes que se han acercado ya no solo a mirar si no a comprar las conocidas ristras y cebollas.




