La Formación Profesional vive "su mejor momento" en Zamora. La provincia ha logrado consolidar en los últimos años una oferta "moderna, innovadora y conectada con el empleo" en un contexto en el que ha dejado de verse como una alternativa secundaria para convertirse en una verdadera vía de futuro. La apuesta por reforzar las titulaciones con más oferta, actualizar la tecnología en los centros y adaptar la formación a las necesidades del mercado laboral han conseguido situar a Zamora como un territorio con gran diversificación formativa.

Este medio ha hablado con la directora provincial de Educación, María Teresa Pérez, que ha defendido la etapa de consolidación y crecimiento sostenido en la que se encuentra la Formación Profesional. La provincia cuenta actualmente con 78 ciclos formativos repartidos entre grado básico, medio y superior, además de cursos de especialización y enseñanzas de régimen especial. Una oferta que no se concentra únicamente en la capital, sino que se extiende a Benavente, Toro y Puebla de Sanabria, para garantizar oportunidades educativas en distintos puntos del territorio y contribuir así a fijar población.
Pérez considera que el crecimiento de la FP responde a una combinación de factores, que van desde la conexión directa con las empresas hasta los altos porcentajes de empleabilidad. "Cada vez más jóvenes y también personas adultas eligen la FP como una vía directa al empleo", explica. La directora provincial destaca el esfuerzo realizado por las instituciones para modernizar talleres, incorporar tecnología puntera y reforzar métodos de enseñanza innovadoras en los centros.
UNA OFERTA CADA VEZ MÁS ESPECIALIZADA
Durante el presente curso se incorporaron siete nuevas titulaciones y un nuevo curso de especialización. Justamente se cumple ahora un año del anuncio de la ampliación en la oferta. Pérez expone que algunas de ellas presentan ya una demanda elevada, como el ciclo de Técnico en Seguridad, que únicamente se imparte en Zamora y Valladolid dentro de la Comunidad. También destaca el curso de especialización en Restauración, reparación y mantenimiento de vehículos históricos y clásicos, una formación que está disponible aquí y es única a nivel nacional vinculada a un sector emergente y muy concreto que, precisamente por ello, cuenta con una creciente demanda laboral.
La provincia dispone actualmente de 17 familias profesionales, en las que se engloban 14 ciclos de grado básico, 30 de grado medio y 34 de grado superior. A estos se suman siete cursos de especialización repartidos entre Zamora y Benavente, además de las dos familias profesionales de régimen especial impartidas en la Escuela de Arte —Escultura o Comunicación Gráfica y Audiovisual—.
La directora provincial de Educación destacó que, entre las áreas con mayor proyección, destacan la ciberseguridad, los vehículos eléctricos, la mecatrónica, la industria alimentaria, la gestión forestal o los cuidados sociosanitarios.
De cara al próximo curso, esperan por parte de la Consejería de Educación las propuestas de nuevas ofertas. Por tanto, se estudian ya nuevas incorporaciones y reorganizaciones de las titulaciones. Entre las líneas de trabajo aparece la implantación de dobles titulaciones, fórmula que permitirá a los estudiantes obtener dos grados superiores en apenas tres años gracias a un primer curso común. Según argumenta María Teresa Pérez, este sistema amplía las posibilidades laborales, respondiendo a su vez a la creciente necesidad de perfiles más versátiles y especializados.
EMPLEO, TALENTO Y CAMBIO DE MENTALIDAD
Uno de los puntos fuertes de la FP zamorana es su elevada inserción laboral: algunos ciclos alcanzan tasas cercanas al 100% de empleabilidad apenas un año después de finalizar los estudios. Así lo corroboran desde la dirección provincial de Educación, que vincula estos datos a la estrecha colaboración entre los centros educativos y las empresas y la adaptación constante de los contenidos a las necesidades reales del mercado.
A ello se suma el relevo generacional que afrontan muchas actividades económicas en Castilla y León. De hecho, Pérez recuerda que las previsiones apuntan a miles y miles de oportunidades laborales en los próximos años por este motivo, muchas de ellas destinadas a aquellos con titulación en Formación Profesional.
La FP también se ha convertido en una herramienta fundamental para retener talento joven en la provincia. Las jornadas de puertas abiertas y los proyectos realizados en los centros buscan que los estudiantes puedan visualizar su futuro profesional en la provincia de Zamora. "Abrir los centros es abrir oportunidades de futuro", resume la directora provincial, que está convencida de que la Formación Profesional puede jugar un papel decisivo para fijar población.
Ese cambio social en torno a la FP es ya evidente. "Ha dejado de ser la opción que se elegía cuando no se quería elegir otra, se ha demostrado que es una opción de futuro", asegura María Teresa Pérez. La conexión con profesionales del sector, la rápida inserción laboral y el prestigio y calidad incorporados gracias a la celebración de las competiciones de destreza o skills han contribuido a modificar la percepción que durante años situó a la FP en un segundo plano frente a la universidad.
FUTURO: INNOVACIÓN Y MARGEN DE CRECIMIENTO
Pese al significativo crecimiento experimentado, la Formación Profesional tiene aún margen de mejora. La innovación tecnológica aparece, según la dirección provincial de Educación, como uno de los principales retos para el futuro. Para ello, los centros educativos continúan incorporando aulas ATECA —espacios dotados con simuladores, entornos inmersivos y equipamiento tecnológico avanzado— para acercar al alumnado a escenarios prácticamente idénticos a los del mercado laboral.
La Junta también impulsa proyectos aula-empresa, iniciativas de emprendimiento y programas de innovación para mantener actualizada la formación. En esta línea, Pérez subraya la importancia de preparar de forma continua al profesorado, con estancias en empresas y formación específica para adaptarse a las nuevas exigencias del sector productivo.
También hay que señalar que la Formación Profesional no solo mira a los jóvenes. Cada vez son más los trabajadores que regresan a las aulas para recualificarse o especializarse ante los cambios que presenta el mercado laboral. Muchos de estos cursos se ofertan en horarios compatibles con el empleo para facilitar esa formación continua.
De este modo, con una oferta en expansión, nuevos sectores emergentes y una demanda laboral en crecimiento, Zamora consolida una Formación Profesional que ya es uno de los pilares educativos y económicos de la provincia.



