Los funcionarios de prisiones se ausentarán este martes de los actos conmemorativos del Día de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias, y organizarán diferentes protestas en contra del proceso de privatización iniciado por el Gobierno y el progresivo deterioro de las condiciones laborales. Los sindicatos plantean boicotear los actos de celebración, a las 12.00 horas en el caso del centro penitenciario de Topas, y no se sumarán a los tradicionales comidas y recepciones.
CSI-F asegura que tiene indicios de que el proceso de privatización iniciado con la vigilancia de los perímetros de las cárceles se trasladará dentro de los muros de las prisiones. "De consumarse este proceso, podría dar lugar a un disparatado sistema de cárceles de primera privadas y cárceles de segunda".
Por otra parte, coincidiendo con la presentación de los Presupuestos Generales para el próximo año, reclama la convocatoria de una oferta de empleo público para afrontar el alarmante déficit de personal, que provoca situaciones como las vividas la semana pasada con la filtración de las imágenes de José Luis Bárcenas en el centro de Soto del Real (Madrid).
Ya el pasado día 18 los trabajadores del centro penitenciario de Topas se concentraron "por la defensa de unas instituciones penitenciarias públicas con los recursos humanos necesarios". Así, según las organizaciones sindicales (UGT, CCOO y CSI-F), se trata de reivindicar el mantener el actual modelo público “frente a la privatización del sistema penitenciario”, como se afirma desde Comisiones Obreras.




