Las evaluaciones finales en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato, las denominadas y polémicas reválidas, siguen adelante. Así lo ha puesto de manifiesto el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte durante su última reunión con las comunidades autónomas para presentarles un nuevo borrador de propuesta de estos exámenes. Y es que cabe recordar que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció durante el debate de investidura que quedaba en suspenso el planteamiento inicial para abordar un pacto con los otros partidos políticos y la comunidad educativa. Pero eso no quiere decir que las reválidas vayan a desaparecer.
El Gobierno plantea tener el control sobre el setenta por ciento del contenido de las materias a evaluar, mientras que las comunidades autónomas decidirán el treinta por ciento restante, el enunciado de las preguntas y la fecha del examen. Evaluaciones que, como ya estaba planteado, no tendrán efectos académicos, aunque la de Bachillerato será imprescindible para quienes quieran ir a la universidad.
Durante la reunión también se ha puesto de manifiesto que queda abierta la posibilidad de que los resultados de las reválidas se difundan públicamente. Algo que desde que se anunciaran estas pruebas en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) ha despertado importantes recelos entre profesores y padres de alumnos, pues consideran que de esta forma se podrá elaborar un ránking de centros escolares, perjudicando a unos sobre otros a la hora de elegir al inicio de cada curso. El Ministerio asegura que no elaborará tales ránkings, pero no aclara que otros actores educativos no puedan hacerlo.
En lo que respecta a la prueba en sí, el Ministerio de Educación mantiene que la reválida de Bachillerato se podrá aprobar con un cuatro de nota y la media fina será una ponderación de esta prueba con el expediente académico del alumno, a razón de 40-60%, respectivamente. Eso sí, para ir a la Universidad habrá que sacar como mínimo un cinco. Es decir, que quienes obtengan entre cuatro y cinco sólo tendrán como camino la Formación Profesional.



