Sarracín de Aliste y Losacio en 2022; Puercas de Aliste, Porto y Molezuelas de la Carballeda el pasado año 2025 y Fermoselle y Hermisende en 2026. Miles de hectáreas calcinadas, incontables daños y vidas destrozadas por incendios que se han convertido en una siniestra y dolorosa costumbre en los verano de la provincia de Zamora.
Y como Zamora, son varias las provincias de Castilla y León que cada año son víctimas de devastadores incendios que cargan sin piedad contra ellas, arrasando patrimonio natural de valor incalculable, viviendas y fincas, sesgando sueños y el trabajo de vidas enteras. Es por ello que desde la plataforma Nuestra Tierra Arde han convocado hasta siete movilizaciones para este viernes 21 de agosto.
En Zamora, será La Marina el escenario elegido para acoger una manifestación que comenzará en torno a las 12:00 horas. Javier Coco, desde Nuestra Tierra Arde, atiende a Zamora24horas para desgranar las reivindicaciones de una concentración que responde a una situación que "sigue siendo desastrosa".
En este sentido, señala que "vemos cómo Castilla y León se quema y sobre todo Zamora, que por desgracia nos estamos acostumbrando, aunque no creo que nos acostumbremos nunca, a tener un gran incendio año tras año". Es por ello que hasta 55 colectivos integrados en esta iniciativa saldrán a las calles este viernes para "exigir a la Junta que cambie la gestión forestal por completo, que haga una ordenación del territorio basado en criterios científicos y medioambientales de la mano de los trabajadores forestales, bomberos forestales y vecinos de estas zonas rurales, que al final son los que conocen de primera mano el territorio y que el operativo sea cien por cien público".
Respecto a este último punto, Javier Coco ha denunciado que "el operativo de prevención y extinción de incendios está repartido y troceado con más de 35 empresas". "Queremos que sea cien por cien público y que las condiciones de estos bomberos y bomberas forestales que se juegan la vida en cada incendio dejen de ser precarias". Esa precariedad, señala, cristaliza en "contratos temporales, malos salarios, e incluso hay bomberos que no están cobrando ni la antigüedad".
No obstante, el problema en la Zamora rural va mucho más allá y se traduce en una cuestión de base, que enraíza en el paulatino abandono y pérdida de servicios que se produce en estas áreas con el paso del tiempo. "Es muy difícil proteger y habitar el mundo rural cuando no tienes médico, no tienes escuela o no tienes un transporte público para moverte por la zona", señala Coco. Por ello, desde la plataforma Nuestra Tierra Arde consideran que "hay que invertir en el mundo rural para que se fije población en ellos con empleos estables, no solo empleos forestales ,y que se recuperen los servicios públicos que se han ido quitando".
Además, auguran que esto solo es el principio de una historia que aún está por escribirse. "Con una protesta puntual no vamos a conseguir llegar a esos objetivos que pretendemos", explican desde la plataforma y añaden que "tiene que ser un trabajo a medio plazo para poder obligar a la Junta de Castilla y León a cambiar completamente y a dar un giro de 180 grados a su política medioambiental y forestal".
Se trata, pues, de hacer más movilizaciones y más presión para "poder conseguir derechos laborales para los trabajadores, para que estos pueblos que han abandonado durante décadas puedan volver a ser habitables y conseguir que estos incendios que arrasan hectáreas y un pedazo de nuestras vidas puedan ser evitables". Y es que Zamora, una vez más, saldrá a la calle para luchar por lo que es suyo, exigir responsabilidades por lo que ha perdido, y buscar garantías de que no perderá lo que le queda. Y esta vez no estará sola, pues serán otras seis provincias las que este viernes pondrán la voz en grito con el mismo objetivo.



