El alcalde de la capital, Francisco Guarido, se ha mostrado satisfecho con el desarrollo "positivo" de la primera jornada de mercadillo: "Tanto la Policía como el concejal, Christoph Strieder, nos han indicado que ha habido normalidad absoluta desde que empezaron a instalarse los puestos", ha apuntado el responsable municipal, que ha expresado su confianza en que esa tendencia se mantenga a partir de ahora.
En todo caso, Guarido ha insistido en que "cualquier problema se estudiará para tratar de solucionarlo" y ha destacado que la afluencia de gente ha sido "bastante buena para ser el primer día". "Es también un servicio público y son personas que viven de esto", ha recordado el alcalde, en referencia a los comerciantes.
Asimismo, el responsable municipal ha comentado que se han instalado 180 puestos, los correspondientes a los vendedores que habían pagado la cuota previamente, como estipulan las reglas. Otros cuarenta han solicitado ya la carta de pago y 27 más no han iniciado el procedimiento para colocar su 'stand'.
En cuanto a los incidentes acaecidos en el entorno, Francisco Guarido ha reconocido que, en la noche del domingo al lunes, se derribaron señales de prohibido aparcar en la zona los días de mercadillo: "Fue un conato de acción. Se levantaron las señales cinco minutos después y aquí paz y después gloria", ha zanjado el alcalde de Zamora.



