Los supermercados de Zamora comienzan a notar ya los efectos de la huelga de transportes en sus estantes. Una situación que, sumada a la alarma social, por el miedo al desabastecimiento, así como nuevas subidas en los productos, pone muy difícil encontrar ciertos productos en supermercados de la capital.
Una situación ya vista el pasado marzo de 2020 con el inicio de la pandemia ante un confinamiento ya anunciado. Los supermercados se vieron abarrotados, pero en vez de aceite, el objeto más preciado fue el papel higiénico, la lejía, el alcohol etílico y otros productos de limpieza. Varios días en los que los zamoranos 'barrieron' los supermercados víctimas de la incertidumbre, mismo germen sembrado en los días por la huelga de transportes, a los que se suma la guerra de Ucrania.
Un panorama que dos años ha cambiado y en un paseo por el supermercado se aprecia como la locura por el aceite de girasol deja grandes vacíos en las estanterías. Una situación que vino de la mano de la inflación de este producto a consecuencia de la guerra en Ucrania. Además, el acopio masivo por parte de los consumidores por el miedo al desabastecimiento, han provocado que ese miedo se convierta en una realidad a sus propias manos.
Otra de las grandes ausentes es la harina, propiciado también por el conflicto bélico puesto que Ucrania es considerada la despensa del cereal de Europa, lo que ha llevado también a un desabastecimiento de pasta en los supermercados. Sin embargo, desde las cadenas de supermercados advierten que esta situación también viene desencadena puesto que las ventas se racionan, los ciudadanos pueden tener miedo de que haya desabastecimiento y comprar más paquetes de los que necesitan.

Cabe recordar que alrededor del 30% de todo el trigo que compra la Unión Europea viene de Ucrania, precisamente de algunas de las zonas afectadas por el conflicto. En este sentido, España es el mayor productor de pienso en Europa, y para producir pienso, hace falta mezclar cereales con aceites.
Los expertos explican que, en cuestión de 10 días, el precio de las materias primas, como el trigo o el maíz, ha subido entre un 30% y un 60%. Si sube el precio del pienso, se encarece buena parte de la cesta de la compra, porque ese pienso alimenta a los animales que luego consumimos.
En el sector porcino, por ejemplo, el 70% de los costes se debe al pienso para alimentar a los cerdos. Además, Ucrania es el mayor proveedor de aceite girasol para España. Aproximadamente el 63% del aceite de girasol que España compra a otros países viene de este país. Como ocurre con los cereales, desde el sector agrícola alertan del encarecimiento del aceite de girasol, que a su vez contagiará a tantos otros productos que se fabrican con él. En los últimos meses, las empresas ya estaban sufriendo un alza de costes por ello, que ahora podría empeorar.

Huelga de transportes y productos lácteos
La huelga del transporte, aunque secundada por una minoría del sector, se suma a la fórmula de este desabastecimiento en los supermercados, aunque en este caso los productos lácteos, más concretamente la leche se erige como la gran ausente por la crisis del sector.
Las industrias lácteas ya han advertido de esta situación asegurando que en dos o tres días los supermercados estarán totalmente desabastecidos en lo que al sector lácteo se refiere, por lo que ha sugerido la posibilidad de que los convoyes sean escoltados.
Si bien es cierto que en la provincia de Zamora los piquetes están siendo más minoritarios que en otras zonas como Cantabria o Galicia, los supermercados se han convertido ya en el reflejo de la guerra de Ucrania, la huelga de transportes y la propia alarma social ante una incertidumbre exacerbada cocida a fuego lento durante dos años de pandemia.



