España estrenará esta madrugada el horario de invierno, cuando los relojes deberán retrasarse una hora: a las 03:00 pasarán a ser las 02:00. De esta forma, la noche del sábado 25 al domingo 26 de octubre será una hora más larga.
De acuerdo con la normativa vigente en la Unión Europea, este horario se mantendrá hasta la madrugada del 28 al 29 de marzo de 2026, cuando volverá a aplicarse el horario de verano. El sistema de cambio bianual —una hora más en primavera y una menos en otoño— se sigue aplicando en todos los países de la UE, pese a que en 2018 la Comisión Europea propuso eliminarlo y permitir a cada Estado elegir su huso horario definitivo.
Sin embargo, la falta de consenso y el temor a una fragmentación horaria dentro de Europa dejaron en suspenso la medida, que no ha vuelto a debatirse de forma oficial desde 2021.
El primer cambio de hora en España se realizó en 1918, aunque hubo interrupciones durante las décadas siguientes. En 1940, el régimen de Franco decidió alinear el horario español con el de la Europa Central, y el sistema actual de verano e invierno se recuperó en los años 70, durante la crisis del petróleo, con el objetivo de reducir el consumo energético.
No obstante, los estudios más recientes cuestionan que el cambio de hora suponga un ahorro energético significativo. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) señaló que no existen informes actualizados que demuestren beneficios claros en el consumo, y que los últimos análisis —como el del Parlamento Europeo en 2018— apuntan a ahorros marginales que dependen de factores externos como el clima o los hábitos de vida.
Aun así, España y el resto de la UE seguirán ajustando sus relojes dos veces al año, manteniendo una costumbre con más de un siglo de historia y que, por el momento, no tiene fecha de caducidad.




