El Ayuntamiento de Zamora, a través de su concejalía de Urbanismo, ha aprobado en la Junta de Gobierno Local celebrada este martes sacar a licitación la redacción de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, específicamente en el Plan Especial del Conjunto Histórico de Zamora. Se trata, según apuntan desde el Consistorio, de "modificar un planteamiento vigente desde el año 2000 y adaptarlo a la nueva normativa de Patrimonio".

El coste inicial de licitación de la redacción de la modificación del plan será de 242.000 euros (200.000 euros + IVA) y el trabajo que realizará la empresa adjudicataria se divide en cinco fases sucesivas de desarrollo documental y tramitación. Esas cinco fases tienen una duración de 25 meses, de las que en los quince primeros es cuando se tendrá ya un primer documento completo una vez que se adjudique. Después, aseguraba la concejala de Urbanismo Ana Belén González, que "después habrá otros ocho meses más de trabajo de la empresa para finalizar los procesos".
Destacaba, además, González que "la participación ciudadana está garantizada en todo el proceso, no solo con el trámite legal de información pública, sino que de forma paralela a este trámite se realizarán mesas sectoriales, talleres y canales digitales para que la ciudadanía participe en el proceso". Uno de los pilares de esta modificación, destacaba la edil, es que "muchas de las normas del conjunto histórico son muy rígidas en este momento y en lugar de proteger lo que están haciendo es hacer que sea muy difícil la rehabilitación, la construcción de vivienda y mantener el casco histórico vivo".
En este sentido, añadía que "nos encontramos exigencias que obligan a tener edificios muy grandes, mucho más de lo que la gente necesita y que encarecen las obras por la obligación de cubrir todo el fondo de la parcela o que se necesitan autorizaciones de la Comisión Territorial de Patrimonio para actuaciones en muchos casos muy pequeñas". Ello, lamentaba, "ralentiza cualquier proceso de rehabilitación en la zona".

"Con este proceso lo que queremos es pasar de una normativa que está siendo un muro para el desarrollo del casco histórico a una herramienta clara, comprensible y flexible que proteja lo importante y que al mismo tiempo haga posible vivir, rehabilitar, emprender y llenar de vida el conjunto histórico de Zamora", afirmaba la concejala.




