La Escuela Politécnica Superior de Zamora (EPSZ) celebra este miércoles una jornada técnica gratuita centrada en los nuevos desarrollos tecnológicos aplicados a la prevención de riesgos laborales, un encuentro que ha despertado el interés de estudiantes, profesorado y personal técnico de la Universidad de Salamanca.
En el acto han participado el vicerrector de Economía, Javier González Benito; el director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales de la Junta de Castilla y León, José Manuel Barrios; el director de la EPSZ, Higinio Ramos Calle; y Manuel Rodríguez Martín, coordinador del Grupo de Transferencia del Conocimiento en Industrias del Futuro y Sostenibilidad de la USAL.
Tecnología para anticiparse a los riesgos
Durante la inauguración, José Manuel Barrios destacó que esta jornada se enmarca en las actividades de divulgación que organiza la Oficina Territorial de Trabajo, y subrayó la importancia de la colaboración con la Universidad de Salamanca, que “está desarrollando soluciones tecnológicas innovadoras aplicadas a la industria 4.0 y a la prevención de riesgos laborales 4.0”.
Entre estas innovaciones, mencionó sistemas que permiten la monitorización en tiempo real de condiciones ambientales, el uso de gemelos digitales para prevenir riesgos posturales o estrés, y la aplicación de inteligencia artificial para detectar posibles lesiones antes de que se produzcan. También se mostró un dispositivo capaz de detectar niveles peligrosos de sílice cristalina, un agente cancerígeno, activando alertas tempranas para evitar exposiciones.
Barrios recordó además que la Junta observa con interés el nuevo Aula de Prevención 4.0 impulsada por la USAL, que permitirá acercar estas tecnologías no solo a universitarios, sino también a empresas y trabajadores del tejido productivo regional.
Una ley que necesita actualizarse
Respecto a la evolución de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que cumple 30 años, Barrios señaló que “ha tenido un desarrollo sólido”, pero reconoció que requiere ajustes para adaptarse a los nuevos riesgos emergentes, a la transición ecológica y a los cambios demográficos. Las comunidades autónomas ya han presentado propuestas para la modificación estatal de la norma.
Industria 4.0: IA, sensores y datos para salvar vidas
En su intervención, Manuel Rodríguez explicó cómo tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas, la simulación 3D o la impresión aditiva están transformando los procesos productivos y también la prevención.
Rodríguez destacó que la clave está en la combinación de sensores, big data y modelos avanzados capaces de anticiparse a un riesgo concreto antes de que aparezca. Incluso señaló que herramientas como ChatGPT, integradas con datos reales procedentes de los puestos de trabajo, pueden ayudar a mejorar evaluaciones de riesgos o asesorar en tiempo real, siempre bajo supervisión experta.
Trabajos en altura y atmósferas explosivas: formación práctica para riesgos críticos
El experto Alberto Fiz del Teso abordó los trabajos en altura, uno de los riesgos más habituales y transversales a múltiples sectores. Recordó que la normativa exige protección a partir de dos metros, pero muchos accidentes ocurren en tareas cotidianas en vehículos, tejados o instalaciones solares. Subrayó que la percepción del riesgo sigue siendo baja en muchos casos.
También explicó los peligros derivados de las atmósferas explosivas (ATEX), donde sustancias aparentemente inofensivas —como el cacao en polvo— pueden detonar bajo determinadas condiciones. La Politécnica y su grupo de investigación han desarrollado dispositivos que permiten mostrar en condiciones controladas cómo se producen estas explosiones y cómo actuar con explosímetros y sistemas de seguridad.
Fiz del Teso aclaró también mitos habituales: “Las bombonas no explotan; lo que se produce es la ignición de una acumulación de gas por una fuga no controlada”.




