“Por desgracia estamos acostumbrados a que nadie dimita. La iluminación de los Jardines en la cuarta fase fue carísima; se puso deprisa y corriendo, y al parecer no con todas las garantías en su instalación exprés. Por otra parte, durante estos tres años el Ayuntamiento no ha gastado ni un euro en mantenimiento. Total que ahora se sufren las consecuencias. Unas simples farolas nuevas son el resultado para una iluminación que ya prácticamente había dejado de funcionar en su totalidad”, explican desde el grupo municipal de Izquierda Unida.
En esa última fase de la obra de remodelación se invirtieron 3 millones de euros (del conjunto de 6,8 millones). “Cada columna de luz costó la escándalosa cifra de 600 euros. El alumbrado de los Jardines, dentro de la última fase, costó 400.000 euros. Sólo hay que fijarse cómo se pusieron las arquetas del alumbrado bajo tierra, cosa prohibida por la normativa”, sigue explicando el grupo de Paco Guarido.
Por último, Guarido finaliza el comunicado lanzando una pregunta: “Y, ahora, ¿quién paga? Pues el ciudadano. La garantía se acabó. La reposición del alumbrado la está realizando Telvent, como empresa encargada del alumbrado público, pero naturalmente estos trabajos los realiza al margen de sus cometidos de mantenimiento. Alguien tendría que dimitir. El PP privatiza la gestión del Castillo y del Turismo por incompetencia, por su despreocupación del dinero público, por sus ingentes gastos que después resultan un fiasco. Las luces del Castillo han alumbrado unos años el enorme despilfarro de una Alcaldesa que ha sido incapaz de seguir en el día a día la gestión”, finalizan desde Izquierda Unida.




