¿Cómo surge la idea?
La idea surge de una tarde en un bar de Salamanca. Estaba en un bar en el que sabía que la gente tocaba en el escaparate, y se me ocurrió trasladarlo a Zamora e inmediatamente se me pasó por la cabeza la Calle del Riego. Dándole vueltas me di cuenta de que los escaparates no tenían las características adecuadas y de ahí surgió la idea de utilizar los balcones. Además, la asociación de comerciantes de esta calle fue una gran ayuda, ya que no es lo mismo que tu frutero de confianza te pida el balcón a que lo haga una persona anónima. Se lo agradezco mucho a la asociación, nos han conseguido muchos balcones.
¿Ha sido difícil sacarlo adelante?
Todo este proyecto ha sido posible gracias a la ayuda de mucha gente. En verdad, yo soy la cabeza visible pero hay mucha gente detrás que ha dado mucho para sacar esto adelante. Me siento orgulloso de la gente de Zamora y de que está visto que si nos juntamos todos pueden salir cosas muy chulas.
¿Vas a obtener algún beneficio de este festival?
No hay dinero, nadie ve dinero ni siquiera yo, que en el caso de que lo hubiese sería el último en cobrar algo. Ni los músicos, ni el equipo. El equipo de sonido lo pone Thre3 max, por lo que le estoy muy muy agradecido, se han portado muy bien.
¿De qué manera animarías a la gente a que disfruta de este Festibalc?
La idea es que sea una fiesta, que la gente disfrute y que se lo pase bien. Que se vea como una fiesta más y ojalá se pueda repetir otros años. Es un formato novedoso que ofrece una manera distinta de entretenimiento, creo que va a ser muy agradable para todo tipo de público.
¿Crees que en Zamora se ha tenido un poco olvidado el sector cultural?
En Zamora se ha apostado por otro tipo de cultura, que no es ni mejor ni peor que estas nuevas ideas, pero la cultura es muy amplia y tiene que haber cabida para todo. Es importante cuidar la cultura que ya está arraigada a la ciudad pero es importante dar voz a los nuevos movimientos. Hay cabida para todos.




