Este miércoles, 12 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Juventud. La Unión General de Trabajadores (UGT) ha elaborado un informe en el que denuncia la situación de los jóvenes en el mercado laboral, caracterizada por la temporalidad, la precariedad y los salarios bajos. Tanto que puede existir hasta un 40% de diferencia entre el salario de un joven y otro trabajador que realizan la misma labor.
El sindicato asegura que la reforma laboral empeora esta situación y el Plan de Garantía Juvenil es insuficiente, ya que solo registra al 8% del total de los jóvenes en desempleo. Para UGT, es imprescindible implementar un plan de choque juvenil que genere empleo de calidad y unas retribuciones dignas para la cualificación de este colectivo, que no les aboque a más pobreza y desigualdad y a una emigración obligada que les impida generar un proyecto de vida digno.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre del año siguen mostrando el importante problema del paro juvenil, con un 47% de tasa de desempleo, y los jóvenes de 30 a 35 años que son los que más parados aglutinan. A ello se añade que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es de los más bajos de la Unión Europea, y al que se acogen muchas empresas cuando contratan a un empleado joven.
La diferencia salarial que existe entre un trabajador joven respecto a un adulto pueda llegar a ser incluso de hasta un 40% menos realizando el mismo trabajo. Además, se ha producido un aumento de los asalariados con contrato temporal en jóvenes menores de 30 años respecto al trimestre anterior.
La elevada temporalidad facilita que muchos trabajadores se queden sin empleo, especialmente los menos cualificados, por lo que el informe de UGT manifiesta la necesidad de mejorar la formación para el empleo y que esta formación se adecue a las realidades más productivas de nuestro país. “De lo contrario, solo acumularemos jóvenes muy preparados en las listas del paro”, añade.



