Pregunta: Después de muchos años en la política, llega su gran reto. ¿Cómo lo afrontan desde Izquierda Unida?
Respuesta: Nuestro reto es transformar la sociedad. Por lo tanto, todo el trabajo que se ha hecho estos años ha ido encaminado a eso, a intentar que las cosas vayan mejor, sobre todo para los que están en peor situación. Somos de izquierdas y es lo que defendemos. Ahora mismo, el gobierno es, para nosotros, un instrumento más para intentar que las cosas cambien. Estamos afrontando el nuevo escenario con prudencia porque las decisiones van depender de nosotros. Esperamos poder hacer las cosas bien y que los ciudadanos tengan la suficiente paciencia para ver que las cosas van a poder cambiar poco a poco.
P: ¿Cómo ha vivido, desde dentro, el proceso que ha llevado a los ciudadanos a darle su apoyo a IU?
R: Yo creo que ha sido un trabajo continuado en la sociedad zamorana, probablemente también apoyado en la situación de otros partidos: un cansancio respecto al Partido Popular, aunque ha mantenido un apoyo importante en Zamora, y las crisis internas del PSOE, que son cosas suyas, muy respetables, pero que también pueden haber hecho que los ciudadanos apuesten por nosotros. Ojalá sea además que los zamoranos quieren que se hagan las cosas como a nosotros nos gustaría hacerlas. La realidad es que la provincia y la ciudad han ido a peor en estos años y la gente tiene que apostar por otra cosa; la juventud se va, no hay trabajo, los servicios se van eliminando y eso lo nota todo el mundo. Llega un momento en el que, aunque no sea una cuestión ideológica, es bueno apostar por otros. Después, la confianza se gana día a día.
P: En los primeros días de trabajo del equipo de gobierno, ¿están viendo que va a haber temas que van a ser más difíciles de resolver de lo que pensaban?
R: Sí, nos estamos encontrando con muchísimas trabas. Las leyes no están hechas para que nosotros podamos hacer lo que queremos. Por ejemplo, dentro de mi área, en todos los servicios del Ayuntamiento se necesita personal, pero van varios años en los que las leyes no permiten contratar. Ahí ya tenemos una traba importantísima. Hay servicios prioritarios, como Policía y Bomberos, en los que se puede hacer algo, pero tiene que haber más. Si las calles están muy sucias, también es un problema de salud pública o si cada vez hay más caídas porque no se arreglan las aceras, habrá que arreglarlas. Vamos a intentar buscar, dentro de la Ley, que tenemos que cumplirla, todo lo más que podamos hacer. También hay límites presupuestarios, contratos caducados, sentencias… Problemas que ya conocíamos, pero que nos están llevando mucho tiempo en los primeros días de gobierno. Nos gustaría haber hecho otras cosas, pero hay que hacer estas también.
P: ¿Qué servicios concretos son los que más necesitan, de forma urgente, nuevas incorporaciones?
R: Todos. La verdad es que todos. De hecho, hay unas bolsas de trabajo, que están ahora en proceso, convocadas por el anterior equipo de gobierno, para que los procesos de sustitución sean más ágiles. Se necesita gente desde personal administrativo y auxiliar hasta algún técnico que tenga que ver con servicios sociales. En todos los sitios están bajo mínimos. Cuando hay una baja o vacaciones, los servicios quedan un poco menguados. Lo que es una barbaridad es que se pongan límites a la contratación del empleo público, que es necesario.
P: ¿Sería un desahogo para el Ayuntamiento que se derogara esa Ley nacional?
R: Sí, sería un desahogo desde el punto de vista de personal y a lo mejor un ahogo financiero (risas). Lo que está claro es que se ha llegado a una situación límite en cuanto a la prestación de los servicios. Los funcionarios hacen su trabajo, pero todos se quejan de falta de personal. Hay una idea en la calle de que sobran muchos funcionarios, pero no es verdad. Los trabajadores públicos son necesarios.
P: ¿Está viendo preparados a los funcionarios para asumir ese cambio que ya les reclamó Guarido en su discurso de investidura?
R: Yo creo que, en general, sí. No he podido hablar aún con todos los servicios, muchas necesidades de las que me plantean me llegan por parte de otros concejales, que van a presentarse y les dicen: hace falta esto. En todo caso, creo que van a colaborar, sobre todo porque nosotros respetamos su trabajo y como lo respetamos ellos respetarán nuestras necesidades, no personales, sino enfocadas a mejorar la sociedad.
P: Muchos de esos concejales que menciona son nuevos en la política. ¿Les ve capaces de afrontar la tarea de gobierno?
R: Están volcados. Es un entusiasmo el que hay increíble. No se nota fuera todavía, porque no hemos hecho ninguna cosa de estas llamativas, pero desde luego todos los compañeros y compañeras, y también los del PSOE, estamos trabajando con muchas ganas y mucho entusiasmo. ¿Que somos novatos? Sí. ¿Que a lo mejor hacemos algo mal? Para eso están también los funcionarios. A mí me parece que lo estamos haciendo bien; la gente no lo nota, pero lo acabará notando.
P: ¿Cuándo?
R: La cortesía dice cien días, pero yo creo que vamos a necesitar más. Pero también estamos notando bastante apoyo en la gente. Por ejemplo, en el caso de las piscinas. Vamos a hablar de las piscinas, porque las hemos abierto muy tarde, efectivamente. Si hubieran seguido los anteriores, yo creo que habría habido más protestas. Ha habido protestas, son normales, la gente tiene que reivindicar lo que necesita, pero también ha habido mucho apoyo en la calle, de gente desconocida.
P: ¿Hay una cierta condescendencia por el hecho se ser nuevos?
R: Yo creo que se puede dar eso en algunos casos, pero si no empezamos a hacer cosas, si no se ve que cambiamos cosas, si no hay más justicia y más igualdad, si la ciudad no está mejor cuidada, mereceríamos que vinieran a por nosotros. El caso es que yo creo que sí vamos a llevar a cabo esos cambios. Si no, no nos habríamos metido en esto, porque nosotros, para no cambiar la situación, no estamos en política. Y la gente de Zamora lo sabe.



