Durante los mese de verano, el número de abandonos y maltrato animal aumentan notablemente. El periodo vacacional es una de las causas más frecuentes del abandono. El indicente de “Chispa”, el pastor alemán apaleado en Bermillo, ha sido uno de los últimos casos que hizo sonar todas las alarmas en la provincia.
Este terrible hecho ocurría el pasado once de agosto. La Guardia Civil recibió la llamada de un vecino de Bermillo de Sayago que, sorprendido por unos ruidos quejicosos, encontró a una cría mestiza apaleada y enterrada entre rocas de gran tamaño. Actualmente, “Chispa”, pese a las secuelas de esta agresión, muestra una progresiva mejoría.
Lamentablemente, lo sucedido con esta perrita, no es el único lance de maltrato animal que ha sacudido a la provincia. Defensa Animal Zamora atendió, el pasado quince de agosto, el caso de “Ceque”, atropellado en una carretera cercana a San Pedro de Ceque. El perro, de raza bretona, sufrió una rotura de columna que marcó su cruel destino, la muerte. Tras este triste desenlace, la protectora zamorana denunció la poca ayuda recibida por parte de las fuerzas policiales.
Por suerte, no todas estas situaciones tienen el mismo final. Desde DAZ no solo se hacen cargo de los casos caninos, que son los más comunes. En el ámbito equino, “Aire”, el caballo blanco atado en un descampado entre el Camino de San Jerónimo y la calle San Roque, es otra historia de esperanza animal en Zamora. Tras ser rescatado y recibir los cuidados pertinentes, este ejemplar, fue adoptado por una familia y disfruta de una mayor calidad de vida.
La principal arteria de Defensa Animal Zamora, es la colaboración ciudadana. Desde la organización apelan a los zamoranos que denuncien todos los casos de maltrato de los que sean testigos. Para ello, DAZ cuenta con un teléfono de contacto para poder atender todas estas prácticas inhumanas e ilegales.



