“El maltrato físico te deja marcas, el psicológico te acompaña toda la vida”, con esta frase Marta comenzó a relatar su historia de malos tratos sufridos durante siete años. El que se presentó como el gran amor de su vida, “encantador, atento, cariñoso, educado”, terminó convirtiéndose en la peor pesadilla de esta madre zamorana. Marta, tras separarse de su primera pareja debido al maltrato psicológico sufrido, conoció al que, sin saberlo, acabaría convirtiéndose en su maltratador durante casi una década. “No te das cuenta de la situación hasta que ya la tienes encima”.
Todo comenzó con pequeños comportamientos que para Marta se salían de lo normal. “Llegó a controlarme hasta la hora de los tickets de la compra para ver dónde había estado, si había cosas que no le cuadraban, ese día recibía una paliza”, relataba Marta quien asegura que cuando se es víctima de malos tratos y no ves la situación “llegas a poner disculpa a todos sus comportamientos e intentas disculparle”. La víctima asegura también que se llega a un punto “en el que todo les molesta. Ssi no te maquillas te recriminan la cara que tienes, si te maquillas que dónde vas así” convirtiéndose su vida en un infierno en el que “ya solo vives para él”.
Tras años soportando las amenazas hacia su propia persona y sus hijos, Marta decidió cambiar la situación. Su pareja se encontraba bajo un tratamiento psicológico pero, cuando le redujeron el tratamiento la situación fue insostenible. “Yo intenté llamar a la policía y me puso un cuchillo en el cuello”. El momento en el que la víctima de este caso de malos tratos abrió los ojos, fue cuando el comportamiento de su marido comenzó a damnificar a sus hijos. “La gota que colmó el vaso fue cuando se rió a carcajadas de la noticia del asesinato de un niño a manos de la pareja de su madre".
En ese momento, Marta se dispuso a denunciar con ayuda del propio psicólogo de su maltratador que le puso en contacto con la oficina de víctimas del juzgado. Tras la denuncia, se interpuso una orden de alejamiento y “el proceso penal sigue abierto”. Contando su historia Marta busca animar a denunciar a otras mujeres en su situación, “en muchos casos es difícil verlo por ti misma, pero no hay que aguantar ni un mínimo”, aseguraba la zamorana al tiempo que afirmaba que ella alargó su situación por sus hijos.
Como víctima de malos tratos, Marta reivindica la presencia de mujeres víctimas dentro de los colectivos de ayuda para que de esta manera el problema pueda ser tratado directamente por personas que han estado en la misma situación. “No vale con sacarse la foto sujetando la pancarta los días señalados, hay que comprometerse al cien por cien con la causa”.



