La provincia de Zamora amanece de nuevo bajo aviso amarillo por bajas temperaturas de hasta seis grados bajo cero. Una alerta que se desactivará a partir de las diez de la mañana.
Pese a que el frío seguirá siendo protagonista, las máximas de hasta doce grados que se alcanzarán este miércoles en la capital, contribuirán a que en las horas centrales la sensación de frío sea menor.
Sin embargo, las máximas descenderán hasta los menos cuatro grados que junto a la existencia de viento las primeras y últimas horas de la jornada serán gélidas.
Esta situación se mantendrá durante el resto de la semana dejándole el mes de enero a febrero el testigo de un invierno helador.



